La magistrada presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Mirtza Franceschi de Aguilera, dijo ayer que la designación del ex ministro de Gobierno, Winston Spadafora y del legislador, Alberto Cigarruista, como magistrados no politiza esa corporación de justicia.
Aseguró que el nombramiento por un período de 10 años de los magistrados les permite mantener una independencia absoluta para emitir sus decisiones en los fallos y procesos judiciales que lleguen a sus despachos.
Alegó que la estabilidad laboral asegura la independencia de los magistrados y sostuvo que desde 1990 se trabaja en un ambiente en donde no se aceptan presiones de partidos políticos, gremios, grupos organizados o medios de comunicación.
Aseguró que en el Organo Judicial no tienen cabida los intereses políticos y que en el caso de las designaciones hechas por el Ejecutivo no se puede hablar que sus decisiones tengan alguna tendencia política.
Por otra parte, la Comisión de Credenciales ha sido convocada el próximo lunes para iniciar el proceso de ratificación de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y demás funcionarios que están pendientes de cumplir con este requisito constitucional, informó el presidente de esta instancia, Roberto Abrego.
Además de los magistrados están pendientes de ratificación, los miembros de la Junta Directiva del Canal de Panamá, el Ente Regulador de los Servicios Públicos y de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC).
También hay pendiente entre cinco a diez denuncias contra los magistrados de la Corte que deben ser evacuadas por la Comisión de Credenciales de la Asamblea Legislativa.
Abrego dijo que la Asamblea inicialmente analizará si los candidatos a magistrados propuestos por el Ejecutivo cumplen con los requisitos constitucionales, entre éstos ser abogado, tener 35 años de edad, diez años de servicio y verificar si está habilitado para ejercer el cargo.