La capacidad operativa de la Potabilizadora de Chilibre para manejar altas turbiedades es una de las inquietudes que prevalece en la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
Horacio Robles, presidente de la SPIA, explicó que las razones del cruce de notas que mantienen con la empresa Biwater Limited S.A., encargada de los trabajos de ampliación y adecuación de la planta desde 2007, se basan en que hasta la fecha la población no tiene garantía de que los trabajos realizados por la empresa aseguren un servicio continuo.
En nota enviada el pasado 8 de enero a Daniel Boerners, representante de la empresa, la SPIA expuso una serie de hechos que “ponen en evidencia que la confiabilidad operativa de la planta Federico Guardia Conte es muy baja, debido a que la planta es incapaz de tratar aguas turbias como las de noviembre y diciembre del año pasado”.
En cuanto al tema, Broesner ha dicho que las razones de los problemas en la potabilizadora obedecen a hechos fortuitos que no están incluidos en el contrato con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan). Sobre el malestar, la institución no se ha pronunciado.