Un jurado de conciencia declaró culpable en la madrugada de ayer al costarricense Anthony Glen Calvo (alias) "Striper", del homicidio de la empresaria Dolores Eskildsen, perpetrado el 13 de octubre de 1998, en una residencia ubicada en la urbanización Altos del Golf.
El Fiscal Primero Superior, Juan Antonio Tejada, reveló que el jurado compuesto por cinco hombres y cuatro mujeres, deliberó por espacio de ocho horas, pero finalmente dio un veredicto de culpable por los delitos de homicidio y robo en perjuicio de Dolores Eskildsen.
Tejada aseguró que durante la audiencia quedó establecido que Glen Calvo planificó el ataque contra la víctima y que su intención inicial era atacarla sexualmente, pero que ésta ofreció resistencia para defender su honor, y por esa razón se produjo el ataque mortal.
También detalló que se acreditaron pruebas testimoniales y documentales en donde se ubica a Glen Calvo en la escena del crimen. Agregó que durante la audiencia se estableció la existencia de un plan bien detallado para cometer el crimen y luego abandonar el territorio nacional.
Aseguró que Glen Calvo deberá cumplir los 20 años de prisión, que es la pena máxima por este crimen, en cárceles panameñas, y luego será extraditado a Costa Rica en donde tiene una serie de acusaciones por ataques sexuales.
Por otro lado, Glen Calvo mantiene condenas aquí por delitos de violación por 106 meses de prisión que también deberá cumplir aquí antes de poder viajar a Costa Rica. El sindicado es considerado una persona violenta, y ya intentó evadirse en una ocasión de la cárcel La Joya, por lo que se le mantiene en una celda de máxima seguridad en La Joyita.
Durante la audiencia el acusador particular Guillermo Márquez Amado, solicitó la pena máxima para Glen Calvo y estimó que éste es uno de los reos más peligrosos dentro del sistema penitenciario.
En el juicio el sindicado mantuvo una actitud pasiva e indiferente en el momento de la lectura de las piezas procesales y nunca demostró arrepentimiento por el crimen cometido. Para cometer el crimen se hizo pasar como un potencial comprador de una residencia, cuya venta era manejada por Dolores Eskildsen.