“Si tengo temor, no salgo a la calle”, fue lo primero que respondió el señor Noé Nicolás Alvarado Lay cuando se le preguntó por qué transitaba por la calle, en la vía de los carros, con su silla de ruedas.
Él fue representante de Panamá en las Olimpiadas de México en 1968, profesor de profesión y primer director del Registro Civil en Darién.

A sus 27 años fue alcalde de esta misma provincia y hoy, a sus 67 años, es padre de tres hijos y abuelo de siete nietos. Desde los 37 años, un accidente lo marcó y lo tiene con una discapacidad física.
Pero el ser cuadraplégico a Noé no lo ha frenado en la vida. Tal y como se ve en las fotos, Noé sale todos los días a realizar sus diligencias, y a pesar de que con la caída que tuvo en Río Mar, que lo dejó en silla de ruedas para toda la vida, esto no ha sido excusa para que haga otras actividades.

Para Noé cada rampa, espacio y avance en tema de infraestructura para personas con discapacidad es un logro.
El Artículo 31 de la Ley 42 de 27 de agosto de 1999 establece la equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad: “Las construcciones nuevas, ampliaciones o remodelaciones de edificios, parques, aceras, jardines, plazas, vías, servicios sanitarios y otros espacios de uso público deberán ser diseñados de manera que sean accesibles y utilizados por las personas con discapacidad o movilidad reducida”.

Y en esta vía, según Ramón Alemán, director de la Secretaría Nacional de Discapacidad (Senadis), es en la que se camina.
Afirmó que han logrado convenios, acuerdos y leyes que buscan que discapacitados tengan una mejor calidad de vida.

Indicó que se han hecho calles y estructuras adecuadas para estas personas y, aunque reconoció que falta, destacó que hay la disposición por parte de las distintas instituciones.