La Dirección de Responsabilidad Patrimonial (DRP) de la Contraloría ordenó el cierre y el archivo del expediente relacionado con la compra de implementos deportivos sobrevalorados en el Instituto Nacional de Deporte (INDE) durante el 2004, que ocasionó un perjuicio económico a la entidad de B/.166,321.62.
La medida obedece a que las empresas vinculadas a este escándalo cancelaron en su totalidad la lesión patrimonial que en su momento les fue atribuida.
Entre los consorcios sestán: Niobe Finance, Imperial Enterprise, Celebration Corp., Jaipur Holding y Batangas Enterprises, que tenían como tenían como directivos comunes a varios asesores de la entidad deportiva.
La DRP también ordenó el cierre y el archivo del expediente con respecto a aquellas personas naturales que figuran como implicadas en virtud de su vinculación con las personas jurídicas.
Tal es el caso de María del Carmen Cuesta, Hazel Dennise Muñoz, Manuel Pinzón, Armando Araúz, Rolando Roque Hidalgo, Abner Ballesteros, Ernesto Ng Torres y Ricardo Chen Jaramillo.