Un aumento de 21 millones de dólares, en comparación con el actual, representará el financiamiento electoral para el próximo quinquenio que regirá a partir del año 2014 y finalizará en el 2019, ya que se prevé que el monto del subsidio sea de 54 millones de dólares.
La suma de dinero que se destinó para que fuera distribuido entre los partidos políticos, en este quinquenio que se inició en el año 2009 y que finalizará en el 2014, fue de 33 millones de dólares.
Sin embargo, pese a que se podría dar un aumento en el financiamiento, existe una propuesta de modificación por parte de la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, de bajar del 1% como está estipulado en el Código Electoral en su artículo 180, al 0.5%, el porcentaje del subsidio. Es decir, que recibirían la mitad de los ingresos corrientes presupuestados por el Gobierno Central.
Este proyecto para reducir el financiamiento público es rechazado por los magistrados del Tribunal Electoral (TE). En ese sentido Gerardo Solís, presidente de esa institución, manifestó que debe mantenerse tal cual está establecido, ya que es una fuente de vida para los partidos.
La disputase inició con la propuesta del diputado de Cambio Democrático, Marcos González, cuando presentó ante la Comisión Nacional de Reformas Electorales, la eliminación del financiamiento público, con el argumento de que estos fondos se han utilizado mal. La propuesta fue repudiado por dirigentes políticos tanto de oposición como oficialistas y por la sociedad civil.
Sin embargo, una vez entregado el paquete de reformas electorales a la comisión de Gobierno del Legislativo los diputados propusieron bajar financiamiento público a la mitad del porcentaje vigente.
Hasta el momento, el TE ha desembolsado en financiamiento público, desde el 2009, 19 millones de dólares, utilizándose 13 millones 279 mil dólares para el financiamiento preelectoral y seis millones entregados en financiamiento hasta el trimestre de junio de este año.
Inaceptable.
Dirigentes políticos, tras la propuesta de bajar el subsidio, han manifestado que una vez se reanuden las sesiones ordinarias de la Asamblea en enero próximo, ellos apelarán para que no se reduzca ni se elimine el subsidio, puesto que los capitales de los partidos podrían quedar en manos de la mafia.
El diputado panameñista José Isabel Blandón considera que el financiamiento debe mantenerse en el 1%; pero con mayor fiscalización del TE..
Por su parte, el secretario general del Partido Popular, José Ramos, dijo que no es conveniente que se disminuya el porcentaje del financiamiento público a los partidos, porque afectará su funcionamiento.
Mientras, el presidente del PRD, Francisco Sánchez Cárdenas, expresó que el subsidio les brinda fortaleza económica para que los colectivos sean independientes y no dependan de donaciones de personas con intereses particulares.
“Hemos sido muy cuidadosos. Somos el partido más respetuoso, presentando nuestro presupuesto, nuestros gastos”, expresó.
En tanto, el encargado de la Dirección de Finanzas del TE, Manuel McLaughlin, explicó que ese departamento trabaja en conjunto con Auditoría Interna para efectuar una fiscalización del manejo de los fondos.
“En conjunto con ellos, hacemos la revisión general de los gastos permitidos por el TE, basados en el decreto 6 que reglamenta el subsidio estatal y el decreto 26 por el cual se adopta los instructivos y se permite el uso de los sustentadores”, dijo.
En cuanto a cómo se distribuye el subsidio, informó que el partido presenta un proyecto de presupuesto, en el que plantea los gastos de ese período.
En ese tiempo, el partido debe gastar exactamente lo que ha presentado en el proyecto de presupuesto, el cual se divide en funcionamiento que es de 75% y capacitación que son de 25%. “Los salarios no pueden ser mayor del 50% en ese renglón”, agregó.
Referente al tema de los salarios, solventados por el subsidio electoral, manifestó que eso queda a consideración del colectivo, pero que existe un margen que no debe exceder los 2 mil dólares.
Sobre el uso del subsidio, McLaughlin dijo que cuando no se gasta el de un trimestre, pasa para el trimestre siguiente. “Cuando termina el quinquenio, el dinero que no utilizaban antes pasaba para una cuenta del Tesoro, pero los magistrado decidieron pasarlo a una cuenta del TE para capacitaciones”, sostuvo.
Terminado un trimestre, la dirigencia de los partidos políticos tendrán un mes para entregar el informe en el que se detalla cada uno de los gastos.