El defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, recomendó a las autoridades nacionales, la adquisición de un horno para la quema de las drogas que se incautan en el territorio nacional.
El funcionario recomendó que mientras se adquiere un horno, se ejecuten acciones de mitigación a corto plazo que podrían disminuir los efectos sobre el medio ambiente.
La sugerencia de Vargas incluye que cuando se proceda a la quema de drogas al aire libre, se establezcan “rompevientos”, como barreras naturales o el uso de mallas o telas protectoras que se ubiquen en el área donde se procede a la quema.
Estas acciones se tomarían dependiendo de la dirección del viento, a fin de evitar que el humo que se produce pueda tener efectos secundarios sobre los seres humanos, los animales o el ambiente que están en el área de la quema.