La mandataria Mireya Moscoso restó importancia sobre quién adquirará la casa presidencial de Punta Mala, mientras que la presidenta de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, Magaly Castillo, advirtió que ningún gobernante debe participar en las licitaciones públicas.
"Que la compre quién sea, pero está bueno que le den publicidad a mi pueblo", acotó Moscoso. Castillo afirmó que la mandataria tiene todo el derecho de adquirir esa propiedad, pero para evitar una "mala percepción ciudadana" no lo debe hacer.
"Puede que lo gane mediante un proceso transparente, pero no sería conveniente, porque no es conveniente que ningún presidente participe en un acto público porque afectaría su imagen", añadió.
Sostuvo que así como la familia de la jefa del Ejecutivo perdió este bien, muchos panameños fueron expropiados de sus terrenos como fue el caso de los herederos del Canal. En tanto, el presidente de Transparencia Internacional, capítulo de Panamá, Fernando Berguido, recomendó al Organo que antes de decidir la venta de la casa de campo de Punta Mala realice un estudio para determinar cuál sería su mejor uso.
"Debe realizarse un estudio donde prevalezca el bien común por encima de los intereses particulares y se establezca si sería conveniente su uso para fines turísticos, comerciales, etc", enfatizó. Sugirió al Ejecutivo que aclare de dónde salieron los fondos que fueron invertidos para restaurar esa propiedad, porque existe un "gran misterio al respecto".
A más de dos años que se anunciará la venta de la Casa Presidencial de Punta Mala, aún el ministerio de Economía y Finanzas no se ha procedido al acto público. Desde diciembre del 2000 cuando se anunció la venta de la Casa de Punta Mala solamente se han realizado inspecciones al área y se trabaja en la elaboración de los pliegos.
La decisión de vender la Casa de Punta Mala surgió a raíz de las constantes interrogantes de algunos medios de querer realizar un reportaje a este inmueble. En tanto, el candidato presidencial por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), Martín Torrijos, precisó que lo que menos le interesa en caso de llegar a la Presidencia es tener una casa de descanso y deseó que esta situación se resuelva durante esta administración.
Torrijos dijo que el problema de la casa de Punta Mala nació mal, sin saber si los fondos utilizados en su acondicionamiento eran del Estado o privados. Recordó que hace algunos años el Gobierno aseguró que licitaría el inmueble, pero este tema fue olvidado y ahora, por la situación surgida se anuncia que la casa será licitada.
Criticó la indecisión de la Presidenta en cuanto a si participa o no en el acto público, señalando que esas son las situaciones que crean el morbo y la suspicacia entre la población. Lo que menos me interesa es la casa de Punta Mala, ninguna otra casa de descanso, recalcó el candidato, señalando que hay muchas alternativas para Punta Mala, pero esta es una responsabilidad del gobierno de Moscoso.
Por otro lado, indicó que al igual que miles de panameños se preocupa por la posible falta de recursos económicos para que el Tribunal Electoral pueda organizar adecuadamente las elecciones generales del 2004.