Lejos de suspender sus protestas en las calles, el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS) anunció ayer que intensificará su lucha y amenazó con un paro general a nivel nacional.
La dirigencia del SUNTRACS efectuó una asamblea general con representantes de otras organizaciones sindicales del país y puso un plazo hasta el martes para que el Gobierno “reflexione” y acoja su pliego de peticiones de nueve puntos.
Saúl Méndez, dirigente del SUNTRACS, dijo que acudirán el martes a la Defensoría del Pueblo, pero insisten en que el Gobierno debe destituir al Ministro de Gobierno y al Director de la Policía.
Por falta de respuesta por parte del gobierno, seguirán con los piqueteos, distribución de volantes y presentarán denuncias y demandas contra el Estado ante tribunales y organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
También decidió sumarse a la convocatoria de marcha nacional que realizará la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente el 13 de marzo.
Decidió, además, solidarizarse con grupos que luchan contra la minería, abrir canales de coordinación con otros sectores populares y sociales para defender los “intereses del pueblo” en salud, educación y transporte.
Méndez señaló que el país debe saber que el Gobierno está intransigente en no querer negociar para resolver los problemas.
Hay que mantener prudencia
Edwin Salamín, ministro de Trabajo, dijo que es importante que los obreros valoren sus acciones, que mantengan la prudencia y la calma, porque el país es de todos.
Destacó que el Gobierno sigue siendo transparente, respetuoso, cree en la libertad sindical y en la negociación colectiva.
Salamín señaló que el Gobierno respeta además todos los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que garantizan que los obreros ´panameños puedan gozar de una democracia participativa y sindical.