El Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) amenazó con extender a todo el país la huelga que realiza en Colón, ante el fracaso anoche de las negociaciones que sostuvo con la constructora Pangiotecnia para resolver por la vía legal esta medida de fuerza.
Saúl Méndez, secretario de defensa del SUNTRACS, dijo que la huelga en Colón es "muy importante", porque si el sindicato permite que Pangiotecnia evada sus obligaciones contempladas en la convención colectiva con el subterfugio de que renunció a la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), en el futuro todas las empresas optarán por lo mismo.
Añadió que la situación ha alcanzado niveles preocupantes, debido a que en Colón se contrató a "sicarios" para que golpearan a los miembros del SUNTRACS que apoyan la huelga, decretada en demanda del cumplimiento de medidas de seguridad y del pago de prestaciones incluidas en una convención colectiva suscrita con CAPAC.
Mientras que el secretario general del SUNTRACS, Genaro López, dijo que si las negociaciones (que continuarán hoy) fracasan, el sindicato no se dará el lujo de que se sigan utilizando métodos "antisindicales" como la no aplicación de la convención colectiva, por lo que el problema adoptaría "un carácter nacional".
López informó que hoy el Consejo Nacional del SUNTRAC tratará el tema y se dará el llamado de "máxima alerta".
Las negociaciones entre el sindicato y Pangiotecnia se suspendieron ayer a las 8:00 p.m, tras una solicitud de la compañía.
Saúl Méndez, quien representa al SUNTRACS en las negociaciones, dijo anoche que la huelga continúa, y que "no se ha avanzado en nada".
Afirmó que la empresa sólo está dispuesta a pagar salarios retroactivos hasta enero, situación que es "inaceptable" para el SUNTRACS. "Estamos dispuesto al diálogo hasta que se llegue a un acuerdo, pero la Consejo del SUNTRAC decidirá hoy si se aboca a una huelga nacional", señaló.