LA PERIODISTA argentina Sandra Crucianelli no viene a Panamá sino le confirman su "tour" por Los Pueblos y un buen plato con plátanos en tentación. Ha estado en nuestro país 17 veces y, según contó, cada vez le gusta más que la anterior.
Este martes 15 y miércoles 16 de noviembre regresó, convocada por el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP), para impartir el "Taller de Rastreo Informático en la Web, Documentación Periodística On Line y Acceso a la Información".
Estaba sorprendida. Se encontró con que Los Pueblos tiene más de una competencia y con una ley que le prohíbe fumar en el mismo sitio que lo hizo hace unos meses, sin ningún problema.
Crucianelli es de esas pocas mujeres a las que no le inquieta la edad. Empezó como corresponsal de su pequeño pueblo Cerri, en 1969, a sus 17 años y luego pasó a un diario de la ciudad de Bahía Blanca. Allá vive todavía. Es periodista de televisión, amante de las "intensas" búsquedas de información valiosa en Internet, de "hacer germinar" sus conocimientos en otros colegas y de una buena "tarde de shopping" en Panamá.
Sandra se tomó unos minutos para responder al Panamá América algunas inquietudes sobre la profesión a la que algunos llaman un "apostolado".
P.A. : ¿Cuál es su especialidad?
S.C. : El Periodismo Investigativo y de Precisión, ésta última no es una disciplina muy conocida en América Latina. Se trata del uso de técnicas de la investigación social aplicadas al periodismo para descubrir noticias o primicias.
P.A. : Si el uso de herramientas como la Internet es fundamental, qué ocurre en nuestros países que no se obtiene de éste su máximo provecho?
S.C.: Es responsabilidad compartida. Por un lado los medios de comunicación a veces no aportan los recursos humanos o técnicos para que los periodistas profundicen lo necesario.
Mayor profundidad y análisis
P.A. : ¿Cuál sería el ideal periodístico?
S.C. : Los periodistas latinoamericanos y los medios tienen que hacer mayor esfuerzo para alcanzar mayores niveles de profundidad. Esto se traduce en lograr un periodismo menos dependiente de la fuente oral.
P.A. : ¿No hay análisis?
S.C. : No. El mayor pecado que está cometiendo el periodismo latinoamericano es la superficialidad.
Esto es culpa de los propios periodistas y de los medios que no siempre hacemos los esfuerzos para revelar dónde hay injusticias o leyes que no se están cumpliendo.
P.A. : ¿Qué papel juegan las universidades?
S.C. : Lamentablemente en las universidades todavía se imparten programas curriculares de hace 10 años. No se puede entender que un periodista no sepa calcular porcentajes, comparar medidas, analizar información numérica.
A los periodistas no se les enseña a hacer análisis de encuestas electorales, ni a manejar Excel.
P.A. : Ese atraso tiene que ver con presupuesto?
S.C. : Excusas, excusas. Es desconocimiento de los docentes que muchas veces no han sido periodistas y no conocen el tema.
P.A.: ¿Qué deben hacer los medios escritos para seguir compitiendo?
Dejar de ser superficiales. Cualquiera sea la razón de los medios escritos, siguen perdiendo oportunidades de captar nuevos lectores.
Quiero saber cómo van a hacer los diarios para sobrevivir en 20 años, si no logran convencer a sus audiencias de que realmente tienen que comprar sus periódicos.
"Superficialidad", el gran pecado
"En Latinoamérica dominan las fuentes orales, que son sólo seres que defienden sus propios intereses"