Beatriz Sánchez, supervisora de la Junta Comunal del Tribunal Electoral (TE), en el corregimiento de La Represa, en La Chorrera, fue dada de alta ayer de la Clínica Panamericana y aún continúa con fuertes dolores.
La señora fue víctima de una turba de arnulfistas, que junto con el candidato a representante, Jorge Castillo, irrumpió en el recinto, rompiendo las actas de manera violenta cuando proclamaban a su adversario Luis Tordecilla, del Partido Revolucionario Democrático.
La afectada recordó que la misma noche del incidente fue trasladada al Hospital Nicolás Solano de La Chorrera y el lunes fue llevada a la Clínica Panamericana, porque se suponía que tenía una fractura cervical y no tenían medicamentos para dolencias.
Ayer Sánchez, fue dada de alta, pero estaba preocupada porque se mantiene el diagnóstico de una fractura cervical y no siente mucho las piernas porque se le duermen y además tiene que ir a un neurocirujano por los golpes que también recibió en la cabeza y en La Chorrera no se cuenta con el especialista.
Sánchez indicó que hasta donde tiene conocimiento el Tribunal Electoral les dijo que ellos pagarían todos los gastos del hospital, pero por el momento su esposo ha asumido las cuentas.
El médico forense, Alfredo Rodríguez Lay, le dio una incapacidad de 22 días, pero tiene que regresar para seguirse evaluando.
Este caso es bastante curioso, ya que se trata del ex representante Jorge Castillo, quien fue derrotado en las elecciones de hace cinco años por su cuñado, Luis Tordecilla, quien nuevamente le ganó el recién celebrado torneo, con más de 200 votos, lo cual al parecer no se resigna en aceptar.