En respuesta al malestar popular por la compra del avión presidencial, el Gobierno suspendió, por el momento, la adquisición de una nueva aeronave y mantiene la venta del actual HP-1 A, jet Gulfstream con capacidad para 12 pasajeros.
La información fue revelada por el ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, al programa Encontremos Soluciones de Julio Miller, donde informó que “ojalá en este tiempo alguna otra nación done una nave segura al Gobierno”.
Según el funcionario, la intención del presidente Ricardo Martinelli era garantizar que los panameños que realizan misiones oficiales o cualquier delegación que visite el país, puedan sentirse seguros durante sus vuelos.
“Él nunca quiso incumplir su palabra”, dijo.