Un nuevo revés sufrió ayer el proyecto de ley que pretende establecer el Inglés como idioma oficial en Panamá, después que el pleno de la Asamblea Legislativa decidió suspender su discusión en momentos en que se encontraba en segundo debate.
Las legisladoras Teresita de Arias, Olivia de Pomares y Marina de Laguna mostraron su inconformidad con la propuesta y solicitaron que el proyecto de ley fuera devuelto a primer debate para ampliar las consultas con los sectores interesados.
Tal sugerencia no fue bien acogida por el proponente del proyecto, Arturo Araúz, quien instó a los legisladores a agilizar la discusión al sugerir que los más de veinte artículos fueran discutidos en un solo bloque.
Ante las posiciones encontradas, después de más de una hora de consultas se decidió ampliar la discusión el fin de semana y los próximos días para ver si se devuelve a primer debate en la Comisión de Educación o se mantiene en segundo en el pleno.
La legisladora Teresita de Arias, la primera en mostrar su inconformidad, manifestó que el proyecto que llegó al pleno para ser discutido en segundo debate era totalmente distinto a lo que se había presentado originalmente, por lo que solicitó a Asesoría Legal que explicara si esto se podía hacer o había que exponer una nueva propuesta, porque se trataba de un tema diferente.
Mientras que la legisladora Laguna dijo que con los cambios que se introdujeron al proyecto había que hacer consultas más amplias, sobre todo, con la Universidad de Panamá por las nuevas responsabilidades atribuidas a este centro de estudios, ya que le corresponde preparar a los docentes que dictarán los cursos de Inglés. El proyecto ha tenido mucha oposición desde su presentación, lo que obligó a su proponente a cambiarlo radicalmente.