Hasta que no sean compensados los más de 300 buses que funcionan en la piquera de Veranillo, estos seguirán operando en el lugar.
Este fue el acuerdo a que llegaron ayer la dirigencia de la Cámara Nacional de Transporte, después de que por casi dos horas sostuvieran una reunión con la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y el alcalde de San Miguelito, Héctor Valdés Carrasquilla, y con el que se suspendió la medida de desalojo en la piquera de Veranillo.
Manuel Argüelles, secretario general del Sindicato de Conductores de Transporte Colectivo (Sicotrac) dijo que se comprometieron a seguir brindando el servicio por el bien de la comunidad.
Señaló que una vez se compensen a todos los transportistas, el litigio por lo terrenos deben continuar entre las partes.
Por su parte, ellos han apelado a la ATTT para agilizar el trámite para que se realice la compensación.
Entre tanto, Ariel Carrera, abogado del señor Guberto Grajales, dueño de los terrenos, dijo que por el momento desistieron de la medida, ya que le presentaron una contraoferta a los transportistas que consistía en que les permitiesen ingresar a la finca con el compromiso de que ellos puedan seguir brindando el servicio en el mismo lugar.
Dicha oferta será analizada mañana en una reunión que sostendrán en la Alcaldía.
Sin embargo, el caos generado en horas de la mañana por la medida de desalojo causó molestias entre los usuarios. Incluso los transportistas cerraron el acceso a la piquera por espacio de una hora.
El representante del Movimiento 23 de octubre, Luis Torres, solicitó a las autoridades pagarle los $25 mil a los transportistas para que salieran del sistema.