Ayer, el director general de Inspección del Trabajo, Jaime López, ordenó suspender la totalidad de las obras que realiza la empresa PLM Construcciones, por el colapso de las losas que pusieron en peligro la vida e integridad de trabajadores y residentes.
El MITRADEL solicitó a la Universidad Tecnológica aplicar pruebas periciales al concreto, columna y losas del proyecto, para determinar qué provocó el accidente y si es factible seguir la construcción.
Dicha empresa deberá coordinar con la Dirección Nacional de Inspección, el momento en que se realizarán los trabajos de demolición de las referidas losas y el arreglo correspondiente de la estructura.
Señaló que mientras esto sucede, hay otros cargos constituidos legalmente, pero que no tienen partidas para ponerlos en ejecución, como es el caso de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, la cual se creó en enero de 1974.
Asegura que uno de los argumentos es que la sala no tiene suficiente trabajo como para que amerite ese gasto. No obstante, destacó que en el Órgano Judicial se dan mucho estos casos.
Se refirió además a los cargos sin sustento, destacando que se han vuelto una costumbre administrativa.
En este sentido, no discute las labores de las primeras damas, pero indicó que esa función debe ser del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social en conjunto con otras dependencias.
Lo que queda aquí, manifestó, es que "se formalice de una vez por todas el cargo", dándole funciones por ley al Despacho de la Primera Dama.
Por esa razón, el ex magistrado abogó por una depuración de los funcionarios en la administración pública.
Un ejemplo de multiplicidad es que en la Oficina de Comunicación de la Presidencia actualmente hay cuatro relacionistas públicos, entre los que se paga un salario mensual de 13,450 balboas.
La Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, creada en enero de 1974, nunca ha funcionado porque no se le dio partida y nunca se incluyó en el presupuesto, según Molino Mola.