Se impresionan por las aguas cristalinas y la arena dorada, que son uno de los tantos atractivos de esta isla ubicada a una hora de la ciudad capital.
Pero, tal vez se sorprenden también porque los puntos que convierten a la isla de las flores en un lugar sin igual, están descuidados. Panamá América lo comprobó durante un recorrido.
Desde el mirador El Vigía, el punto más alto de la isla, se puede observar la ciudad de Panamá y sus alrededores como por ejemplo Punta Chame, isla Contadora. Sin embargo, el tiempo y la falta de mantenimiento han hecho estragos en él.
No hay señalización a lo largo de la ruta y no se ha acondicionado como se debería para hacerlo más atractivo.
Y eso no es todo. La carretera, que es el otro camino por el que se puede llegar al mirador, está en pésimas condiciones, lo que impide a los vehículos hacer el recorrido.
Ricardo Boza, alcalde del distrito, explicó que el mirador es uno de los lugares más bonitos de Taboga, pero con el tiempo se fue deteriorando la carretera para acceder al lugar, pues eran los norteamericanos quienes estaban a cargo del mantenimiento.
"Es un lugar muy atractivo y se está viendo cómo se puede recuperar el atractivo de ese punto ", dijo.
Actualmente Taboga cuenta únicamente con el Hotel Vereda Tropical. A finales de abril cerró sus puertas el popular Hotel Taboga.
No fue posible localizar a los propietarios de este lugar para consultarles sobre las razones de este cierre; sin embargo, los lugareños aseguran que "era más la pérdida que las ganancias, así que decidieron cerrar".
La máxima autoridad del distrito dijoque aún no se ha podido percibir el impacto del cierre del hotel, puesto que se dio terminando el verano y en los meses siguientes la afluencia de visitantes en Taboga disminuye.
Además, explica Boza que en el área existen otras opciones de alojamiento para los visitantes, ya que hay unas cuatro pensiones que ofrecen estadía y algunos moradores tienen cuartos de alquiler.
Actualmente también se encuentra en remodelación el Hotel Chu, de los más antiguos de la isla y que en un principio fue de madera y ahora se está construyendo de concreto. El de día de nuestra visita fue muy poca la afluencia de turistas.
No obstante, las autoridades dijeron desconocer el promedio de visitas en los últimos meses.
Taboga es un pueblo de tradiciones y creencias religiosas, que según la señora Ileana Bergstrss, que vive allá, de no haberse mantenido vivas, no hubiese tanto interés de los extranjeros y nacionales.
Para Bergstrss, la fe de las personas que concurren todos los años a visitar Taboga cuando se acerca la fiesta de la Virgen del Carmen, patrona del pueblo y el Cristo de Buga, prueba su devoción.
Según cuenta la historia, Taboga fue albergue del ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, en donde establecieron una base militar conocida actualmente como cerro El Vigía y que se localiza a pocos minutos del cerro de Las Tres Cruces.
Subir a éste último y caminar por el sendero verdoso, es una actividad placentera para quienes disfrutan escalando montañas.
Se pueden observar ranas negras con verde y gran variedad de mariposas de diversos tamaños y colores.
Así es la isla de las flores. Un sitio de gran potencial que según sus moradores, "ha sido olvidado por las autoridades nacionales".