Un legislador taiwanés pidió disculpas ayer por lo que calificó de "errores en sus comentarios" en los que sostuvo que el presidente Chen Shui-bian hizo un "regalo" de un millón de dólares a la expresidenta Mireya Moscoso.
"Yo pediré disculpas por los errores en mis comentarios, pero todavía debemos descubrir la verdad sobre cualquier gasto diplomático secreto", afirmó Liu Wen-hsiung.
Liu y su colega Tsai Chung-han afirmaron el miércoles que Chen había dado esa suma de dinero a Moscoso durante una visita a Panamá a principios de este año.
Los legisladores citaron al propietario de una emisora de radio, Jaw Shau-kong, como su fuente.
La Fiscalía Segunda apeló la sentencia dictada por el juez primero de La Chorrera, Ricardo Mazza, y actualmente se espera el resultado de este último proceso.
En Aguadulce la espera se hacía más larga de lo acostumbrado para las familias que aguardaban la llegada de sus parientes provenientes de la ciudad capital.
Ignoraban que ellos nunca llegarían para celebrar el Día del Padre, pues yacían muertos en la carretera en la comunidad El Higo de San Carlos entre los hierros retorcidos de lo que fue el bus de la ruta Panamá-Aguadulce.
Las malas noticias se conocieron cuando la Dirección de Tránsito informó sobre la muerte de 11 personas, entre ocho y 53 años.
Los cuerpos fueron trasladados al Hospital Nicolás Solano en La Chorrera.
Mientras el lugar se convertía en "un desfile de dolientes" como lo describió un testigo, el supuesto responsable de la tragedia, Felícito Guevara había desaparecido, su paradero se ignoraba.
Hoy, han pasado 5 años desde que este hecho marcó la vida de los familiares de quienes perecieron aquel 19 de junio, de los heridos y de quienes fueron señalados como culpables, sin embargo persiste la duda de que realmente se haya hecho justicia.
Luis Carlos González, hermano del conductor del coaster, siente que de alguna forma el caso quedó inconcluso al juzgarse a Juan Diego González pese a que "los muertos no hablan".
A favor de su hermano, asegura que éste nunca tuvo antecedentes por mal manejo "hasta el día que ocurrió lo peor", mientras conducía hacía Panamá.
Con respecto a la apelación que la Fiscalía Segunda interpuso ante la sentencia del caso, la familia González espera que se puedan esclarecer los hechos para que los afectados puedan recibir algún tipo de resarcimiento tras la pérdida, entre ellos los tres hijos y la esposa que sobreviven al conductor.
Durante el proceso, algunos sobrevivientes se refirieron al manejo de González y negando que tratara de esquivar un hoyo en la vía, como en ocasiones se señaló.
Sin embargo, la fiscalía restó méritos a estas afirmaciones y se basó en los testimonios de Javier Branda y Jorge Luis Arrocha, quienes presenciaron el accidente, además de los informes de los peritos que responsabilizaban al conductor. El veredicto de Mazza fue en contra de éste.
No conforme con el fallo, la Fiscalía Segunda, apeló y ahora espera la revisión de la misma.
A Felícito Guevara Batista, a quien se responsabilizaba del accidente de San Carlos, se le acabaron los días de libertad el 22 de junio, cuando la Policía Nacional lo capturó y éste confesó haber impactado el autobús.
Guevara fue arrestado en Alcalde Díaz, luego de una llamada anónima que dio la alerta sobre la presencia en este lugar del camión involucrado en el accidente en San Carlos.
En efecto, el vehículo tenía abolladuras que coincidían con el impacto producido al coaster.
Felícito Guevara fue puesto a órdenes de la personera de San Carlos, Katia Meléndez, quien ordenó su arresto bajo los cargos de homicidio culposo. Inmediatamente la defensa solicitó una fianza de excarcelación que le fue concedida.
El conductor del camión aceptó su implicación, pero alegó que el choque se produjo luego que el bus conducido por Juan Diego González invadió el carril contrario.
En febrero del 2001, el juez del Tercer Circuito Judicial, Ricardo Mazza abre causa criminal contra Guevara.
En octubre de 2002, Mazza absuelve al conductor del camión luego de escucharse los testimonios de sobrevivientes y los informes aportados por los peritos.