Semejante a una granada gigante, así catalogan el tanque de Gas Licuado de Petróleo (GLP), algunos usuarios del transporte selectivo.
A pesar de que pasan por ocho pruebas de seguridad, antes de ser comercializados, el recelo aún persiste en la ciudadanía.
Estudios en cuanto a choque, calor, dureza, vibraciones, se le practican al tanque para comprobar su resistencia.