Hará cosa de tres años, en la Caja de Seguro Social (CSS) se creó una "Fuerza de Tareas", que impuso tareas a la fuerza pulverizando el sistema de compras. Eso es lo que han criticado algunos -entre ellos un ex directivo de la CSS- que asocian el resultado con un "ambiente de corrupción".
De otro lado, los exégetas de la "Fuerza de Tareas" abonan a favor de la misma, en función del mejoramiento de la institución. La directora de la CSS, Marianela Morales, se fijó el propósito de desmantelar todo para "volverlo a acomodar", y fue esa la función de la Fuerza de Tareas, según dijo.
Noemí Alonso, una funcionaria que ocupó el cargo de directora de planificación de la CSS y acometió el trabajo de coordinar la "Fuerza de Tareas", defendió lo que (según su versión) conllevó a la "agilización de un sistema" para que los asegurados obtuvieran con mayor celeridad lo que necesitaban.
Fue el primero de julio de 1997 cuando Morales instruyó, mediante un memorándum, a las direcciones nacionales, personal de "compras y abastos" de la institución, que la dirección de compras y abastos, estaría a cargo de una "Fuerza de Tareas" coordinada por Noemí Alonso y Armando Aguilar.
¿Por qué se instauró? La directora de la Caja nos responde que hace casi un lustro se encontraron que un "problema grande", atizado por un 34 por ciento de desabastecimiento de medicamentos, y "procesos enredados", hundía sus garras en la institución de seguridad social.
Mientras hablaba de los orígenes de la "Fuerza de Tareas", la directora explicó que por entonces iba caminando un "organigrama nuevo" para la CSS, y reconoció que aún hoy no ha sido aprobado por la Junta Directiva que, no obstante, sí la autorizó a "comenzar a implementarlo".
Se le preguntó cómo fue autorizada a implementar lo que no ha sido aprobado, y dijo: "Un organigrama no es hacer cuadritos". Sosteniendo en la mano un organigrama que detalla la organización de la Dirección Nacional de Compras sumó: "Estos puestos todos formaban parte de la Fuerza de Tareas".
Para que se entienda, con una copia del organigrama del sistema de compras, se le preguntó si era cierto que esas posiciones fueron desmanteladas con la Fuerza de Tareas. Tales eran la Dirección de Abastos, de Compras, el Departamento de Control de Abastos, Almacén y otros.
"Ahora no hay un Director Nacional de Compras y Abastos; no lo he nombrado y no lo voy a hacer, porque esto desaparece en el organigrama", agregó a lo dicho en favor de la disolución del engranaje de compras, a la par del establecimiento de una Fuerza de Tareas para mejorar el sistema.
Pero no todos comulgan con las apreciaciones de la directora de la CSS. Un ex miembro de la Junta Directiva de esta institución, José Simití, dijo algo que coincide con lo expresado por la directora Morales: La "Fuerza de Tarea" sustituyó "en su totalidad" al engranaje que manejaba el proceso de compras.
Pero hasta allí los puntos de coincidencia. De acuerdo al ex directivo José Simití, esa "Fuerza de Tarea" estaba pertrechado con un "poder absoluto" porque convocaba, elaboraba pliegos, y anulaba. A su criterio, el resultado fue a parar en "un ambiente adecuado para corrupción".
La directora Morales, visiblemente molesta con Simití, destapó que ese ex directivo no dice que la Fuerza de Tareas, también cuenta con personas recomendadas por él, incluyendo una sobrina. Además dijo haber expresado a la Junta Directiva que ese es un tema que debieran manejar ellos.
Mientras el baile de la duda mueve el péndulo de las versiones disímiles, no dejan de empecinarse desde otro ángulo, algunas suspicacias: ¿No es una curiosa coincidencia el hecho de que 20 días antes de la creación de la "Fuerza de Tareas" fuese creada la agencia de cobros Noemí Alonso y Asociados?
Resulta que un proveedor de la empresa Reserma S.A. se atrevió recientemente a denunciar públicamente que a una de sus empresas se le intentó cobrar en esa oficina Noemí Alonso y Asociados, una coima de 15 mil balboas para acelerar un pago cifrado en 50 mil que la CSS le adeudaba.
¿No es curioso que las oficinas de tal agencia privada estuviesen ubicadas en las proximidades de una agencia de recaudación de la CSS? Como se sabe, Noemí Alonso fue directora de Planificación de la CSS y salió de la institución en mayo cuando una grave denuncia llegó a la Contraloría.
Las curiosidades fueron expuestas ante la directora de la CSS, Marianela Morales quien respondió a ellas diciendo que "eso no tiene nada que ver" con el nombramiento de Noemí Alonso en la Fuerza de Tareas. "Para mí esa compañía no tenía nada que ver con lo que hacíamos aquí", dijo.
Sobre el hecho de que la empresa estuviese ubicada muy próxima a una agencia de cobros de la CSS (que hoy está en Parque Lefevre), Morales dijo que en esa agencia, "no se pagan cuentas, sino planillas", es decir "no tiene nada que ver con esto que estamos hablando".
Todo el reciente conato de escándalo, estalló en mayo de este año, cuando se presentó ante la Contraloría una denuncia agazapada de una comprometedora "grabación". Este rotativo logró conocer parte de la cinta que se presentó como prueba de una denuncia ante Contraloría.
En esa cinta se escucha cuando una voz masculina emparentada con una alta funcionaria de la CSS enviada de vacaciones en mayo, revela nexos de los que se valdrían para cobrar una deuda de 50 mil balboas a la institución de seguridad social. "¿El Seguro le debe a usted?", pregunta la voz masculina.
La pregunta iba dirigida al representante de una empresa a la que la CSS debía 50 mil balboas. Más adelante y tras haber sido informado acerca del detalle de la deuda que el Seguro Social no cancelaba, la voz masculina se refiere a una "Noemí", acotando que es "ella la que conoce bien esto".
"No, eso hay que consultárselo a Noemí, como es más trabajo