Miembros del Sindicato de Conductores de Taxis Pequeños (SICOTAPE), acompañados de unidades de la Policía Nacional y autorizados por el corregidor de Calidonia, procedieron a abrir, a la fuerza las puertas del citado sindicato en la avenida Justo Arosemena, luego que el Ministerio de Trabajo emitiera una resolución reconociendo como nuevo secretario general del gremio a Juan Francisco Castro.
El nuevo secretario general, señaló ante cientos de miembros de bases, que al fin se ha podido lograr el objetivo de expulsar a Shailer de la dirigencia del sindicato, y que las cosas van a cambiar porque la toma del organismo se ha hecho legalmente.
Agregó que a partir de hoy, la nueva directiva del sindicato dará respuestas a las inquietudes de los miembros del gremio, quienes sintieron que durante la gestión anterior no se atendieron sus demandas.
Por su parte, Marcos Mosquera, secretario de Finanzas de la nueva directiva del SINCOTAPE, destacó que los miembros del sindicato están celebrando con fuegos artificiales, porque al fin se ha podido "expulsar" del sindicato a Jorge Shailer, a quien acusan de hacerle daño a los transportistas, incluyendo palancas hombres y mujeres.
Explicó que el departamento de Organizaciones Sociales, emitió una resolución donde avala el resultado de una Asamblea General convocada en San Carlos por el mismo Shailer y en donde se escogió la nueva directiva.
Advirtió que se interpondrán demandas civiles y penales ante los tribunales para que el exsecretario responda por las irregularidades administrativas y por daños y perjuicio en contra de los agremiados de SINCOTAPE.
Mosquera detalló que el exsecretario incurrió en algunos malos manejos administrativos y financieros en perjuicio de la organización por el orden de los 180 mil balboas, que fueron utilizados en la política, en la presentación de un grupo musical extranjero y abanderamiento en la ciudad de Las Tablas.
Agregó que tan pronto puedan tomar posesión de las oficinas y realizar una auditoría se dará a conocer de manera oficial el alcance de las anomalías financieras dentro del organismo.
Por su parte, Jorge Shailer, quien sigue considerándose el legítimo secretario general de la organización transportista, calificó como una aberración jurídica la decisión del Ministerio de Trabajo, y anunció que hará uso de los mecanismos legales que la ley le permite para recuperar el control del gremio.
Advirtió que una reconocida empresa contable estaba finalizando un áudito, y que lo más seguro es que todos estos documentos se pierdan.
Agregó que las personas que han tomado control del sindicato, no forman parte del gremio ya que perdieron esa condición por la falta de pago de cuotas y otros que nunca se inscribieron.
Catalogó la acción como meramente política y señaló que si el gobierno nacional desea manejar los sindicatos por decretos ejecutivos que lo haga de una vez por todas.