Más de 219 mil balboas le costó al Tribunal Electoral ganar la confianza de la ciudadanía, luego de la pérdida en el 2002, de unas 500 tarjetas base de las cédulas, con las que se pretendía rendir tributo al Canal de Panamá.
Este problema provocó que la institución ordenara cambiar el modelo de esas cédulas y entablara acciones legales contra la empresa UNYSIS, encargada de velar por la seguridad del material base.
Esta polémicas se mantiene viva en los tribunales y en ella están involucrados ex empleados de la empresa y particulares pero la empresa respondió legalmente cuando el Tribunal Electoral tomó la decisión de rescindir el contrato.
Por todo este problema que generó desconfianza pública, el Tribunal Electoral contrató los servicios de la publicataria Boyd Bárcenas S.A., la que efectuó tres campañas.
El objetivo era devolver la tranquilidad a los ciudadanos y a las organizaciones que deben solictar el documento para comprobar la identidad de quien lo usa.
La campaña publicitaria tuvo un monto de 219 mil 723 balboas. La misma involucró la fase de recedulación, una de renovación de cédulas y otra de audiencias y giras por todo el país.