Dennis Allen, magistrado del Tribunal Electoral (TE), reconoció ayer en la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa que la institución brindó asesoría al Comité Ecuménico y que participó en la confección de las libretas que utiliza la Iglesia para consultar a la población sobre el tema de la reforma a la Constitución Nacional.
Según Allen, el artículo 120 de la ley que reglamenta la institución, le permite al TE brindar asesoría y capacitación a diversos grupos sindicales, instituciones, empresas privadas, iglesias y otras con respecto a la organización de procesos electorales internos.
El legislador Jerry Wilson, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD), expresó sus dudas en cuanto a la posibilidad de que sobre la base de esta norma legal, el TE pueda participar en estas actividades.
A juicio de Wilson, con las palabras de Allen se demuestra que el Tribunal Electoral elaboró las libretas, aunque no era su competencia, acto que habría que analizar de manera profunda, a fin de determinar si fue o no legal.
Durante su comparecencia a la Comisión Legislativa de Presupuesto, el magistrado Allen sustentó las vistas presupuestarias de la institución para el año 2004.
El funcionario reconoció que el presupuesto asignado a la institución para el año 2004 no tiene ninguna partida para la inclusión de una quinta papeleta ni la convocatoria a una asamblea constituyente.
Al Tribunal Electoral se le asignó una partida de B/.38 millones, monto que garantizaría los fondos requeridos por la institución para la organización del próximo proceso electoral.
Del total del presupuesto asignado para el año 2004, unos B/.18.7 millones corresponden a los gastos que se van a hacer por la organización de las elecciones programadas para mayo del próximo año.
A juicio del periodista, lo que ocurre es que la sociedad civil no está completamente organizada debido a que cuando a una persona se le violan sus derechos, la gente lo observa como un problema del vecino y no se interesa, en cambio, los políticos sí se movilizan alrededor de un interés común y luchan por ello. "Allí está el principal problema: tener líderes civiles que sepan explicarle a la población hasta qué punto si a ti te vulneran un derecho político, o económico, es también mi problema", agregó.
Una vez que tengamos esa conciencia de organizarnos va a ser fácil, a juicio de Vargas Llosa, porque los que pertenecen a sindicatos o a gremios empresariales, pueden empezar desde allí. " El día que ocurra eso los políticos están muertos porque ellos dependen de los votos de nosotros", sostuvo.
Debido a que los partidos políticos no están jugando el rol que le corresponde en la sociedad, la ciudadanía ha comenzado a tomar conciencia que tiene que reemplazarlos, explicó el escritor, quien se considera actualmente un "político de emergencia".
No obstante, advierte que en una sociedad que funcione bien, la sociedad civil no debe de reemplazar a los políticos porque la ciudadanía dejaría de cumplir su función y se politiza también.
Vargas Llosa advierte que la sociedad civil puede llegar a reemplazar a los políticos a través de una forma electoral muy eficaz.
Sin embargo, apunta que no está seguro de que esa fórmula vaya a convertirse en una salida a la crisis porque muchas veces la indignación de la ciudadanía se torna en una respuesta como lo que ocurrió en Venezuela con Chávez o destaca que también puede surgir una fórmula creativa.