Preocupado se encuentra el señor Paulino Calles, de 80 años, porque luego de muchos años de residir en la zona costera de Bahía Honda, lo quieren desalojar de su casa.
Denunció que las autoridades lo están obligando a abandonar su hogar, que se encuentra cerca de la playa, para venderlo a extranjeros interesados.
Sobre el tema, Arístides Ortiz, alcalde de Soná, negó las acusaciones y alegó que en la corregiduría no hay ninguna orden de desalojo.