Los empleados administrativos de la Caja de Seguro Social (CSS) dieron un ultimátum al Gobierno para que, a más tardar en 15 días, les aclare sus dudas sobre la nueva Autoridad Nacional de Atención de Salud (ANAS), pues con esta nueva figura se podría crear una crisis de despidos masivos en la institución.
De no tener respuesta en ese término, saldrán a las calles para rechazar esta nueva institución, bajo el argumento de que habrá mayor burocracia y corrupción.
Según Gabriel Pascual, vocero de los empleados administrativos del Seguro, el Gobierno está imponiendo esta propuesta, y vaticinó problemas serios en las calles una vez los garantes presenten el documento final al Ejecutivo, porque se está afectando la estabilidad de los trabajadores y la autonomía de la institución.
Al respecto, el ex ministro de Salud y miembro de la Comisión Técnica de Garantes, José Manuel Terán, confirmó que una vez entre en funcionamiento la ANAS definitivamente "se van a optimizar los recursos y habrá que rendir cuentas".
Precisamente, ayer el ministro de Salud, Camilo Alleyne, junto a los garantes, pidieron cortesía de sala en la reunión de junta directiva del Seguro, y explicaron ligeramente cómo funcionará la nueva entidad.
Las explicaciones que dieron los garantes no llenaron las expectativas, según Guillermo Puga, miembro de la junta directiva. Por ello, publicarán en los medios un comunicado la próxima semana para dar a conocer su posición de "rechazo total" a esta autoridad.
Puga, quien representa al Consejo Nacional de Trabajadores (Co-NATO), informó que designaron una comisión para evaluar los documentos en torno al proyecto, que pretende usar "cómodamente" fondos de varios programas de la CSS, echando por tierra lo acordado en la Ley 51.