Nación

Temen epidemia en Don Bosco

Se intentó contactar a autoridades del IDAAN, sin embargo, no fue posible.


EN menos de un mes los residentes de la barriada La Riviera, en Don Bosco, se han visto afectados en tres ocasiones por el desborde de aguas servidas.
Los fétidos olores provocados por el derrame mantienen a los moradores viviendo "encarcelados".
"Cuando pega la brisa el problema empeora porque los olores nauseabundos se pueden sentir a metros de distancia del lugar del derrame", aseguró un lugareño.
Aseguran los afectados que lo único que les queda es cerrar las puertas y ventanas de sus casas para que se sienta lo menos posible el penetrante olor dentro de sus casas.
Gladys de Herrera, una de las afectadas, explicó que la primera vez el desborde ocurrió en la calle sexta, pero que en esta ocasión la calle novena es la afectada.
Herrera y los vecinos aseguran que no le encuentran sentido a que las tuberías de la barriada se encuentren obstruidas porque la barriada tiene apenas un año de haberse construido.
Manifiestan los moradores que han reportado el problema a la empresa encargada del proyecto, Provivienda, sin embargo, no les han dado una respuesta ni solución al problema, que tiene más de cuatro semanas.
Alexis Sanjur, otro de los afectados, afirmó que se acercó a las oficinas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), en Las Colinas, para reportar el daño, pero le notificaron que ese tipo de trabajos le corresponde a la dirección de Carrasquilla.
Según Sanjur, lo que a ellos más les preocupa es que en el lugar viven muchos niños pequeños y el derrame de las aguas servidas puede convertirse en un foco de enfermedades, tanto para los infantes como para los adultos.
Juana Alonso considera que el proyecto residencial se ha basado en "puros engaños" desde el momento que adquirió su casa.
Alonso basa sus argumentos en que la compañía encargada del proyecto les prometió construir un muro detrás de las casas que colindan con el Corredor Sur, sin embargo, todo quedó "en promesas que el viento se llevó".
Explican los moradores que lo que les pusieron detrás de sus casas es una cerca con malla de ciclón y no de cemento.
Según los vecinos la falta del muro de concreto ya ha tenido sus consecuencias.
En dos ocasiones los delincuentes han saltado la cerca para robar dentro de las casas y los vehículos.
Esta situación ha provocado el pánico en la familia de Alonso, pues ella se encuentra de noche sola con sus dos hijos y considera que puede ser "presa fácil" de los ladrones en cualquier momento.
Mark Huertas, ingeniero encargado del proyecto, admitió al Panamá América que no es la primera vez que sucede el derrame de las aguas servidas, pero asegura que el problema se debe a la falta de conciencia de "algunos residentes".
Según Huertas, la última vez que el IDAAN se acercó a destapar el sistema de tuberías se encontró desde grasa, ropa interior, pañales, toallas sanitarias hasta una camisa, todos objetos "que llegaron misteriosamente al sistema".
En cuanto al muro de concreto, el ingeniero comentó que si no estaba por escrito cuando se les vendió la casa a las personas, no existe tal acuerdo.


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253141
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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