Los residentes y vecinos del edificio Vistamar en Calle 50, que colinda con la quebrada Iguana, un afluente del río Matasnillo, temen que ocurra una inundación en el área, por la construcción de un cajón pluvial donde estaban ubicadas las antiguas oficinas de MEDCOM.
Esta preocupación fue elevada ayer por escrito ante las autoridades correspondientes, pidiendo la suspensión de los trabajos de canalización sobre la quebrada Iguana.
"Le solicito la suspensión de la construcción de éste cajón pluvial toda vez que existe un Decreto Ejecutivo No. 44 del 6 de mayo de 2002 que prohíbe cajones pluviales específicamente en la Quebrada Iguana", señala Delsa L. Fábrega G., representante legal de LIDI, S. A. (Edificio Vistamar).
En la misiva entregada a la directora de Estudios y Diseños del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Irma Berrios de De León, y con copia al titular de la cartera, Benjamín Colamarco, Fábrega indica "Creo que la leyes y Decretos firmados por el Presidente de la República deben ser respetados por todos los ciudadanos que viven o vienen a invertir en éste país, ya sean nacionales o extranjeros".
Fábrega también solicita al MOP, copia del plano aprobado por esta institución "donde la compañía Urban Development Panamá está construyendo un cajón pluvial en la Quebrada Iguana y copia del documento donde le aprueba el Ministerio de Obras Públicas la confección del cajón pluvial".
Norma.
El Decreto Ejecutivo No. 44 de 6 de mayo de 2002, "Por el cual se reglamenta la construcción de estructuras sobre cursos abiertos de aguas naturales en área urbana", decreta en su Artículo Tercero lo siguiente: "No se aceptarán nuevos cajones en los ríos y quebradas principales, en la ciudad de Panamá y de otras áreas urbanas del país.
Este artículo hace énfasis en los ríos Matías Hernández, Río Abajo, Tapia, Juan Díaz, Curundú y Matasnillo, de la ciudad capital, así como: "a. Quebrada Guayabo; b. Quebrada Palomo; c. Quebrada Iguana"...
Incertidumbre.
La empresaria Lumy F. de Arias manifiesta que por la construcción del cajón pluvial "han tapado la quebrada completamente y el agua está estancada".
En caso de una inundación el edificio Vistamar sería severamente afectado, toda vez que "el cableado eléctrico principal está en el sótano", sostiene de Arias.
Mientras que el ingeniero Ramón Morán, considera que si se llegan a desbordar las aguas de la quebrada Iguana, también serían afectados el Condominio Diplomático, la residencia de los curas del Santuario Nacional, Provivienda y una oficina del Decameron colindante con el afluente.
Según Morán, se observan "ciertas deficiencias" en la construcción del cajón pluvial que pueden producir "serios daños" a los terrenos colindantes.
Entre estas fallas, Morán destaca que "el terraplén está demasiado alto".
A su juicio, los responsables de esta obra "deben tener un seguro por cualquier perjuicio".
Supervisión.
Tras la preocupación de los residentes y vecinos del Vistamar, el viernes pasado el MOP efectuó una "inspección ocular" donde se construye el cajón pluvial.
"Se les hicieron observaciones, tenían que remover un material que estaba en la quebrada y se recomendó que no tuvieran ningún material allí", declaró a Panamá América, el ingeniero Ricaurte Bowen, del departamento de Drenajes del MOP.
También se les dijo que "se pusieran unas tuberías y que se alzaran, pero que el embalse fuera a nivel del agua natural, ya que así pasa la corriente y no hay riesgo", dijo Bowen.
En su opinión, la forma en que se realizaban los trabajos de canalización en el afluente "sí representaban un riesgo".
Panamá América intentó conocer la versión de Urban Development Panamá, pero no se logró contactar a alguno de sus representantes.