Panamá no escapa de esta realidad, y la prueba palpable es la muerte reciente de dos menores de 12 y 13 años, quienes decidieron quitarse la vida.
Problemas como alcoholismo, drogadicción, violencia familiar y hasta la falta de psicólogos en las escuelas pudieron haber sido las causas de estas trágicas decisiones.
En ese sentido, para los expertos es "incuestionable" que el comportamiento de los padres pueda influir en el suicidio de sus hijos.
Carlos Rivas, de la Dirección Nacional de la Niñez y Adopciones del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), señaló que el ambiente donde el chico vive influye fundamentalmente en esta conducta. "Si el niño aprende que el quitarse la vida es una manera de poder solucionar un problema, lo realizará", aseguró.
Rivas dijo que la "comunión con los padres", le permite a los niños obtener los recursos necesarios, para enfrentarse a ciertas situaciones.
Según Rivas, aunque el nivel de angustia y frustración de parte de los niños no es igual que el del adulto, la "desesperanza" a una corta edad puede ser causa de muchos suicidios.
También destacó que los niños y los adolescentes, al igual que los adultos, sienten que hay dificultades que no pueden superar; y, en ocasiones, la muerte comienza a ser un tema recurrente en su vida.
El especialista recomendó, sobre todo a los padres de familia, estar atentos e identificar estas características en sus hijos, para solicitar tratamiento oportuno, incluso desde que nacen.
De acuerdo con el entrevistado, son múltiples los mitos y la desinformación en torno al suicidio, por lo tanto y para evitar el incremento de este problema social, es importante que en los hogares se atiendan los reclamos de los jóvenes.
Por otra parte, Rivas destacó que en Panamá se tiene que crear una conciencia contra el suicidio, ya que la relevancia de estos casos en los medios de comunicación, puede influir en que otros pequeños también decidan acabar con su vida.
Para el sociólogo Marcos Gandásegui la inseguridad social, la desintegración familiar, y una escasa preparación para el trabajo son algunas de las causas sociales que aunadas a la permanente crisis existencial de la juventud, pueden precipitar el número de suicidios. Por lo tanto, el índice de niños y jóvenes con tendencias suicidas aumentará mientras no se atiendan los problemas de conducta a temprana edad, aseguró.
Indicó que un adecuado estudio psicológico, de salud y sociológico en los niños que asisten a las primarias públicas, sería relevante para saber su posible comportamiento cuando sean jóvenes y adultos. "Una atención adecuada y a tiempo sería importante para evitar la formación de delincuentes o suicidas en potencia", añadió.
Además dijo que el sistema educativo es una estructura importante, para el desarrollo emocional de los niños.
La tasa de suicidio en Panamá es de 5.9 personas por cada 100 mil habitantes, reflejando un incremento en los últimos años, según datos del Ministerio de Salud. Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión se sitúa como una de las principales causas de suicidio en América Latina.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se suicidan en el orbe cerca de un millón de personas.
De hecho es la primera causa de muerte violenta entre hombres y mujeres entre 15 y 34 años de edad, ya que es mayor el número de personas que fallecen por su propia voluntad que aquellas producidas anualmente por el conjunto de todos los homicidios y los conflictos bélicos del planeta.