El ex ministro de Salud, José Terán, declinó sus aspiraciones de ser candidato presidencial del Partido Arnulfista en el 2004 ante la eliminación de las elecciones primarias en ese colectivo, porque según él las reglas del juego "han cambiado".
De acuerdo con el político, su partido ha perdido la oportunidad de darle la debida legitimidad a cualquier candidato que surja para la contienda del 2004. "Yo entré a la contienda en un momento en el que las reglas involucraban ser elegido por las bases del partido, pero ahora las reglas son totalmente distintas", expresó.
Para Terán, sin elecciones primarias el PA "pierde la oportunidad de dar legitimidad a cualquiera de sus candidatos, así como la de darle legitimidad a cualquier alianza". Explicó que cuando anunció su intención de participar en las elecciones presidenciales lo hizo con unas reglas diferentes, porque el Tribunal Electoral había aprobado la celebración de primarias para los puestos de elección, sin embargo, ahora está decisión la tendrán los convencionales.
Indicó que esta situación provoca que figuras que tengan aspiraciones no participen dentro del arnulfismo porque sienten que las reglas no son claras, como el caso del ex presidente Guillermo Endara, quien ahora busca otro colectivo para que lo postule.
"Los mismos magistrados del Tribunal Electoral señalaron que la aprobación de las reformas electorales que establecen la no obligatoriedad de las elecciones primarias representa un retroceso en la democracia interna de los partidos", sostuvo. El también candidato a la vicepresidencia de la República en 1994 fue el primer arnulfista en anunciar públicamente sus aspiraciones a la Presidencia a mediados del 2002 y sus deseos de participar en las primarias.
Para Restrepo, los periodistas están empezando a comprender la necesidad de un periodismo ético. Recordó que hace 25 ó 30 años, cuando comenzó a hablar del tema, este se consideraba como de quinto o sexto lugar. Sin embargo, ahora, las reuniones y foros giran alrededor de lo ético, lo que quiere decir que el tema ha ganado estatus dentro de la agenda de los periodistas. En ese sentido, aclaró que los códigos de éticas son guías, que no se pueden tomar como reglamento o imponer autoritariamente en un contrato de trabajo.
Recurriendo al recurso de la metáfora, Restrepo reiteró que los códigos de éticas son guías que se consultan tal como lo hace el navegante con la brújula: para mantener el rumbo correcto o cuando sospecha que está tomando el camino incorrecto. "Lo mismo te indica el Código, el rumbo correcto", concluyó.