El último responsable de un asalto frustrado a un banco en el noroeste de Costa Rica, el cual dejó nueve muertos y numerosos heridos, se entregó anoche a las autoridades y liberó a su última rehén, según imágenes difundidas por el Canal Seis de la televisión local.
El hombre, aún no identificado, de baja estatura y tez morena, fue esposado de forma pacífica por la policía.
El asaltante liberó a su última rehén, identificada como Elizabeth Artavia, y fue introducido a un vehículo policial, con lo que se puso fin a una dramática toma de rehenes en la que murieron nueve personas y fueron liberadas otras veinte.