"Goza ahora y llora después que Elektra Noreste nos va a joder", ese era el mensaje que un curioso carro llevaba impreso en la parte posterior, y arriba un grupo de personas del distrito de San Miguelito exclamaba: "No al alza indiscriminada de la luz".
Luego de la protesta todos los presentes en la Vía España decidieron seguir con la diversión. Hasta hubo algunos que regresaron del interior del país para gozar en la capital el último día de carnaval.
En la Vía España, la mojadera inició a las 10:00 a.m. Esta vez el número de personas aumentó en comparación con el día anterior.
Así ocurrió con las ventas de comidas y bebidas que se incrementaron notablemente, indicó Lilianeth Santamaría, quien tiene 10 años de dedicarse al expendio de cervezas. El carnaval capitalino fue la fiesta de los panameños y extranjeros.
Oscar Prioleau vino desde Giorgia, en Estados Unidos, junto con su familia, porque estas fiestas le "gustan mucho".
Olmedo Gaitán también viajó a Panamá desde el extranjero. Tuvo que quedarse en la ciudad de Panamá porque los hoteles en el interior del país estaban llenos.
Más y más personas continuaron llegando en horas de la tarde para presenciar el desfile de carros alegóricos y comparsas. A las 5:30 p.m. apareció el carro alegórico de la Junta del Carnaval decorado con enormes águilas. Arriba iban la reina Sorángel y sus dos princesas.
Seguido el carro alegórico de la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano, que este año cumple 25 años de aniversario.
El carro del club nocturno Elite fue otro de los que causó admiración en el público, así como el de la reina "gay" con adornos rosados. El desfile no podía terminar sin las 16 comparsas.
Lleno de luces, el carro del distrito de San Miguelito tampoco faltó. El alcalde Héctor Carrasquilla como las reinas lanzaron golosinas.