Nación

Terror en el Corredor


Clemente Cáceres, conductor, y los 50 pasajeros del bus Corredor Norte-Mano de Piedra, creyeron que su vida terminaba ayer en el kilómetro 5 del Corredor Norte. No era para menos, el bus se salió de la vía a toda velocidad, y la parte frontal quedó destruida.
El conductor explicó que todo ocurrió debido a que perdió el control del bus a raíz del desprendimiento de la direccional, lo que provocó que se fuera a un barranco cuando se dirigía a la ciudad de Panamá.
Cáceres asegura que viajaba a menos de 80 kilómetros por hora, y que el bus estuvo en mantenimiento, por eso no comprende cómo el brazo de la direccional se le desprendió.
Resultaron heridos en este accidente Mariselda Flaco, de 23 años; Agustina Alonso, de 41; Adriana Bonilla, de 28; Indira Pérez, 26; Oderay Pérez, de 30; Camilo Cruz Flores, de 20; Octavina Pérez, de 32; Beatriz Estribí, de 20; Paula Rodríguez, Meilevín Ortiz y Guida Pascual. Los menores Susan Menchaca, de 6 años, Cindy Flores, de 9 y Kevin Ortega, de 3 años.
Dos de estas ciudadanas están embarazadas. Mientras que una mujer que viajaba con sus dos niños sólo agradecía a Dios estar viva con sus pequeños.
Agustina De Gracia, pasajera del bus, rompió en llanto cuando vio a su esposo llegar al Hospital Santo Tomás, donde fue recluida por varias horas.
La señora casi no podía hablar. Sólo abrazaba con fuerza a su esposo, Manuel Morales, y lloraba.
El señor Morales cuenta que una vez se enteró del accidente salió del trabajo lo más pronto que pudo hacia el Santo Tomás.


Cindy Flores, de 9 años y su madre Paula Rodríguez vivieron momentos de angustia en el bus.
Ambas salieron del Valle de Urracá, en Mano de Piedra, a las 10:30 a.m. Todo era normal hasta que el bus se sale de la carretera y cae al barranco.
Dentro del bus, Paula sólo atinaba a rescatar pronto a su hija, porque pensaba que el bus explotaría y morirían quemados.
Recuerda que uno de los pasajeros logró tomar a su hija y sacarla rápidamente del vehículo.
Minutos después, Einar Cruz, médico del HST, informó que todos los pasajeros atendidos en ese nosocomio estaban estables, por lo que no había que preocuparse. "Todos están bien y muchos serán dados de alta", subrayó.
El bus era de la misma ruta (Mano de Piedra) del que se incendió el pasado 23 de octubre frente a Hosanna.


Aunque los 14 heridos del accidente fueron dados de alta, no son las cicatrices de sus cuerpos lo que les quedará marcado, sino el recuerdo del terror que vivieron.
Además, a la mayoría le vino a la mente el trágico accidente del 23 de octubre pasado, frente al templo Hosanna, donde murieron 18 personas calcinadas cuando el bus explotó.
"Dios mío, no puede ser que nos pase lo mismo", fue lo que pensó la pasajera Paula Rodríguez, cuando sintió el impacto de la colisión.
Todos se levantaron de prisa y buscaron rápidamente la manera de salir, porque su gran temor era morir quemados como los pasajeros de aquella vez, comentó otro pasajero.

 


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261070
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América