La desaceleración económica en la región se prolongará, por lo menos, hasta el primer semestre del año 2002, como consecuencia de los atentados terroristas perpetrados en Estados Unidos el pasado 11 de septiembre, aseguró Rebeca Grynspan, directora de la oficina regional en México de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
Antes de los actos terroristas ya había una desaceleración importante en toda Latinoamérica, pero inicialmente veíamos el 2002 con perspectivas mejores a las que vemos hoy en día, después del 11 de septiembre, agregó la directora de la CEPAL y ex vicepresidenta de Costa Rica.
Grynspan anunció también que el 15 de diciembre próximo José Antonio Campos, secretario ejecutivo de la CEPAL, dará las cifras preliminares de los efectos sobre la economía latinoamericana al cierre del 2001.
"Este año va a ser mucho menos bueno de lo que se esperaba y el próximo año todavía vamos a vivir parte de los efectos del atentado", agregó. Grynspan dijo que los efectos del atentado serán más fuertes en los países con estructura productiva basada en la maquila o el turismo, como es el caso de Centroamérica. La maquila se afecta por la desaceleración de Estados Unidos y el turismo por el miedo ante la posibilidad de más atentados.
Indicó que este problema "va a necesitar acciones que no van a ser individuales por países, sino que van a requerir de una gran cooperación regional". Consideró que pese a que Panamá no tiene un sector fuerte en maquila ni turismo, se verá afectado por la desaceleración de la economía mundial.