El ministro de Educación, Salvador Rodríguez, reconoció ayer que cometió un "error" al sugerir el nombre de la empresa Ocean Crest, Corp., S.A. en la licitación para la compra de un programa digital de Matemáticas y Lectura, cuyo monto ascendía a B/ 1.9 millones.
El funcionario negó que exista algún favoritismo hacia esta empresa y argumentó que tomó esa decisión, debido a que la herramienta que ofrecía Ocean Crest, Corp, S.A. fue utilizada y aprobada por funcionarios, docentes y alumnos durante el 2005 y 2006.
El Consorcio Universidad de Panamá - Universidad Corporativa (UP-UC), que participó en la licitación y ofertó un precio más bajo, denunció que el pliego de cargos fue hecho a la medida de su competidora y que existía favoritismo hacia ella por parte del MEDUCA.
Rodríguez explicó que la propuesta del Consorcio UP-UC fue rechazada porque no probó la autoría de los materiales.
Se conoció que el consorcio presentó material novedoso para que los alumnos se interesaran en los estudios.