Las bases para un acuerdo entre los representantes de los 194 países que participan en la reunión preparatoria para la Cumbre de Durban, Sudáfrica, sobre cambio climático, no se concretan.
Durante los cinco días que van de conversación, los países miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde participan 5 mil delegados, hay opiniones divididas sobre la necesidad de crear un segundo periodo de compromiso establecido en el Protocolo de Kioto.
Así lo expresó la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidad sobre el Cambio Climático, Chistina Figueres, tras ofrecer un balance de la reunión que hoy cumple seis días.
No obstante, expresó su optimismo en que al finalizar la jornada, los delegados logren establecer un documento único que garantice la firma de un segundo periodo de compromisos en Durban.
“Los gobiernos están encerrados trabajando en sus políticas internas para la reducción de los gases contaminantes, pero necesitamos que se amalgamen en un borrador conjunto”, recalcó.
Manifestó que el escenario por ahora está dividido. En una esquina el grupo de países en desarrollo que exige la firma de un segundo periodo de compromisos; en la segunda, los países como Canadá, Rusia y Japón que no les interesa; en la tercera, Estados Unidos que no forma parte del primer periodo de compromisos de Kioto y en la cuarta, los países de la Unión Europea, que están dispuestos, pero los condiciona al apoyo de los países industrializados.
En esta reunión también se define la ruta de trabajo para la ejecución del Fondo Verde.
Protestas.
No había transcurrido una hora de que Figueres dejaba plasmada su percepción de confianza sobre las políticas públicas que ejecutan los gobiernos de la región, cuando en las afueras del centro de convenciones ATLAPA se dejaba escuchar las voces de protestas de Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales de Panamá (Frenadeso).
El grupo de manifestantes reclamaba espacios en los debates públicos y toma de decisiones de proyectos que, según dicen, van en contra de lo que intentan proyectar como país.
Gloria Castillo, dirigente de Frenadeso, lamentó que el país intente vender una imagen internacional que va en contravía a la serie de proyectos que se pretenden desarrollar, como la explotación de minas, de petróleo e hidroeléctricas.
Representantes del grupo entregaron a los comisionados de la ONU un documento en el que plasmaron su posición como organización civil que rechaza las pretensiones del Gobierno en las políticas públicas en materia ambiental.
Ante el reclamo de los grupos de mayor participación en los temas ambientales, Lucía Chandeck, administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente y delegada oficial de Panamá, evadió la responsabilidad.
Señaló que se trata de una actividad organizada por la ONU, en la que ellos como institución y Gobierno deben ajustarse.
“Las reglas las establecen ellos y nosotros debemos aprender a cumplir reglas, Panamá solo prestó la casa”, concluyó.