Satisfecho con el fraccionamiento de las vacaciones policiales se mostró ayer, el presidente de la República, Martín Torrijos.
La medida que causado descontento dentro de la institución, ha permitido que 600 policías estén en las calles para reducir los niveles de inseguridad, según el mandatario.
Las declaraciones de Torrijos se dieron en la graduación de 101 agentes, quienes pasarán a reforzar la Dirección Nacional de Frontera de la Policía Nacional.