El ex presidente Martín Torrijos autorizó lo que ningún gobierno panameño había permitido desde que retornó la democracia en el país en 1990: dejar que tropas y barcos de guerra de Estados Unidos ingresen a aguas territoriales panameñas.
El permiso para que militares del Comando Sur ingresen a Panamá se mantuvo en absoluto secreto. Sin embargo, dos cables diplomáticos de la embajada estadounidense en Panamá -entregados por Wikileaks a este diario- revelan que Torrijos llegó a un acuerdo con Estados Unidos, el 15 de abril de 2009, para permitir que barcos de guerra del Comando Sur entraran a patrullar en aguas territoriales panameñas entre mayo y junio de 2009, justo antes de terminar su gestión.
“Hasta ahora, el gobierno de Panamá siempre ha declinado a hacer este requerimiento argumentando la sensibilidad de los panameños respecto a operaciones con el Ejército de de Estados Unidos”, reseñó la ex embajadora Barbara Stephenson, al comentar el acuerdo con Torrijos.
La misión era debilitar aún más al Frente 57 de las FARC y bloquear una de las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos.
Según el cable, Torrijos sólo puso una condición: quería entregarle el gobierno al presidente Ricardo Martinelli -ya electo en ese momento- sin militares y buques de guerra operando en aguas territoriales panameñas.
Incluso, la ex embajada de Estados Unidos opinó en el cable que era importante realizar la operación antes del final de la administración Torrijos, para evitar una “temprana y potencial discusión sobre el tema con el gobierno entrante” y que, en vez de eso, presentar el asunto como un hecho consumado.
Estados Unidos reconoció en los cables que los gobiernos de Panamá siempre habían declinado hacer un requerimiento para la incursión oficial de buques de la armada gringa, “argumentando que sensibilidades entre los panameños harían que tal movimiento sea controversial”. Los barcos de la armada estadounidense solo habían entrado a territorio panameño en operaciones de práctica junto con estamentos de seguridad local.
Con el visto bueno de Torrijos se puso en marcha la denominada “Operación Bloqueo en la Línea de Meta”. El barco asignado a la misión fue la fragata “USS Gary” que se estableció por 15 días en la costa de Darién, específicamente frente al corregimiento de Jaqué, cerca de la frontera con Colombia, para realizar maniobras militares contra las FARC.
Los trabajos de patrullaje del USS Gary fueron reforzados con una flota del Servicio Nacional Aeronaval cuyos gastos fueron cubiertos con fondos de la DEA, detalló la embajada en su reporte.
“Gracias por convencerme de apoyar esta operación. Realmente funcionó”, agradeció Torrijos a la ex embajadora, durante una visita secreta que hizo al buque extranjero. Allí, según un cable del 10 de junio de 2009, autorizó el ingreso de un segundo barco de guerra de Estados Unidos.
En los cables, la ex embajada informó que también coordinó la operación con las fuerzas armadas colombianas pero no ofreció detalles. “Torrijos le dijo a la embajadora que estaba tomando esta decisión porque quería cortarle al líder del frente 57 de las FARC, Luis Fernando Mora, el acceso a la ganancia por el tráfico de drogas en Darién”, reportó la embajada.
Tras el primer informe de la operación, Torrijos aceptó extender la incursión de la fragata del Comando Sur hasta el 26 de junio del año pasado por los buenos resultados de la operación antidroga (en total se decomisaron al 12 de junio de 2009 unos 836 kilos de cocaína).
Tras la victoria de Ricardo Martinelli, en mayo de 2009, Estados Unidos empezó a tener contactos con las principales figuras del gobierno electo para plantearle la idea de continuar con las incursiones del Comando Sur en aguas de Panamá.
Fue así como Stephenson reportó que le había comentado al vicepresidente electo, Juan Carlos Varela del éxito de la operación. “Varela expresó su apoyo a la continuación de la operación bajo la administración entrante”, sostiene el cable diplomático.
Panamá América trató de conocer, a través de Varela y su segundo, Álvaro Alemán, si la actual gestión ha permitido seguir con las incursiones de buques de Estados Unidos en territorio panameño, pero no fue posible establecer contacto con el funcionario.
Igualmente se trató de localizar a Torrijos , pero no contesto las llamadas.