El presidente Martín Torrijos cuestionó ayer a los adversarios políticos que critican su gestión gubernamental, a pocos días de la realización del referéndum para definir si se amplía o no el Canal.
En una gira por el distrito de La Chorrera, Torrijos enumeró algunas de las obras que ejecuta el Gobierno, señalando que algunos de sus adversarios políticos lo acusan de que está viviendo en un país diferente al que ellos viven.
"Yo vivo en el país que no se cruzó de brazos ante las oportunidades ni ante la voluntad para ir priorizando los programas sociales dirigidos a los más humildes", destacó.
Dijo que hay que ser respetuosos y tolerantes con los que están usando el tema del referéndum como un termómetro para sus aspiraciones presidenciales, con miras a las elecciones del 2009.
"Parte de ese material reprocesado, sobre todo plutonio altamente radioactivo, es devuelto a Japón, para ser reutilizado en los reactores y también transita por el Canal", acotó.
Advirtió que un accidente nuclear en las aguas del Canal podría afectar todo el territorio nacional en un día, mientras que en tres se extendería a toda Centroamérica.
Pese a las afirmaciones de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), de que esos tránsitos son seguros, la Organización Ambiental Panameña (ISCA) cuestiona los criterios de seguridad adoptados por ese organismo.
"El material radioactivo se transporta en embalajes especiales. El diseño de esos embalajes se hace de acuerdo con normas de la OIEA, pero están calculados para condiciones muy inferiores a las que pueden enfrentar en realidad", dijo Escoffery.
Según la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), por la vía interoceánica pasan anualmente un aproximado de cuatro barcos con carga radiactiva.
Todos deben cumplir con una serie de medidas de seguridad estrictas, para garantizar que durante su paso no se registre un accidente.
Resaltaron que tienen el apoyo de los organismos de seguridad relacionados con el tema.