El presidente de la Internacional Socialista, el ex-primer ministro francés, Pierre Mauroy, ha rechazado una sugerencia del primer ministro británico, Tony Blair, de invitar a los presidentes Bill Clinton de Estados Unidos y a Fernando Henrique Cardoso de Brasil, para que asistan al próximo congreso de esa entidad política que se realizará en París el 8 y 9 de noviembre.
Sin embargo, Martín Torrijos, secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD) de Panamá, está en la lista de los representantes internacionales que acudirán al evento, según fuentes diplomáticas en esta capital.
De Panamá, fuentes allegadas a Torrijos confirmaron que éste asistirá al encuentro, acompañado por el ex-canciller Jorge Eduardo Ritter y Nils Castro, el secretario de política internacional del PRD.
También asistirá a la reunión que juntará a todos los líderes socialistas europeos, el presidente-electo de Argentina, Fernando de la Rua, abanderado del Partido Radical del Pueblo, dejando en duda si irá una representación del antiguo Partido Socialista argentino.
La severa actitud de Mauroy de no abrir el encuentro al Partido Demócrata de Estados Unidos y al PSDB de Cardoso ha dejado perplejos a los observadores políticos que consideran que ambos representan la orientación más bien centrista de los líderes socialdemócratas de Francia, Gran Bretaña y Alemania.
La posición tradicionalista del exprimer ministro se dejo entrever cuando este anoto que en Estados Unidos existen otros partidos de izquierda "que nada tienen que ver con el Partido Demócrata del presidente Clinton".
En el caso de Brasil, "infelizmente el presidente Fernando Henrique dirige su país hacia la derecha, al gobernar con una coalición de liberales y conservadores mientras que los partidos de ortodoxia socialista como el PT y el PDT están en la oposición", pondero Mauroy.
Por cierto, el político francés tuvo altos elogiosos conceptos personales para Cardoso, celebrando su inteligencia y dinamismo, pero con la reserva de que "el opto por gobernar con la derecha, por tanto se encuentra apartado de la lógica de la Internacional Socialista".
Es posible que tras la reunión en París, cuando la cúpula de la Internacional Socialista pase al primer ministro de Portugal, Antonio Guterres, este adopte una posición mas flexible ya que esta mejor enterado de la compleja realidad política de Brasil.
También en las propias filas de los socialistas franceses surgen algunas voces como la de Francois Holande, primer secretario del partido, que se inclina a favor de la iniciativa de Blair.
Se prevén otros puntos de controversia para el congreso, más que nada el papel del mercado, que dividen a los líderes de Alemania, Gran Bretaña y Francia, con sus simpatías por un neoliberalismo "con cara humana", de la posición de líderes como el ex-primer ministro español Felipe González, que insiste en una posición más favorable al papel del Estado.