El presidente de la República, Martín Torrijos Espino, dijo en su último discurso a la Nación que no pretende describir a un país idealizado y sin problemas, sino más bien un país diferente.
"No pretendo decir que Panamá es un país sin problemas, pero todavía quedan muchos retos por delante algo que el gobierno entrante tendrá que afrontar. Sin embargo, ellos podrán contar con los recursos necesarios para hacerle frente", manifestó.
Señaló que durante su gestión se construyó un país con bases diferente, un país que ya no tolera la exclución y la discriminación.
Torrijos indicó que Panamá es uno de los países de la región con mayor crecimiento. "Hoy en día Panamá se le mira con respeto en la comunidad internacional", añadió.
Afirmó que los poderes públicos se renuevan sin traumas de acuerdo con lo que el electorado depositó en las urnas.
"Dentro de unas horas un nuevo Presidente será juramentado y otros Diputados ocuparán las curules en esta cámara, esa es la cautivante belleza de la democracia", sostuvo Torrijos.
El mandatario concluyó su discurso dándole gracias a Dios y al pueblo panameño por haberle permitido servir a la nación desde la más alta magistradura.