El presidente Martín Torrijos respondió ayer en Colón las críticas que han hecho a sus viajes al exterior diciendo que "si hubiera sido la época en que los presidentes se quedaban en el país disfrutando de las nuevas tecnologías, que creo que en esa época era el Nintendo; y si se saliera a llevar grandes delegaciones a firmar acuerdos para traer circos, me parece muy bien que no se saliera".
Torrijos señaló que se viaja con seriedad y responsabilidad llevando empresarios responsables que creen y entienden el porvenir del país.
Agregó que los viajes exigen un nivel de sacrificio, y mencionó como ejemplo que en cinco días en México se dialogó con 40 empresas de esa nación. Se logró la solución de las exportaciones del sector marítimo, como el pescado panameño, expresó.
Añadió que si no se hubiera hablado con las cuatro empresas mexicanas que se interesaron en el establecimiento de refinerías para Panamá, no hubiesen venido a tocar la puerta para decir que estaban interesadas.
Benjamín Colamarco, director de Catastro del Ministerio de Economía y Finanzas, salió en defensa del proyecto aclarando que "los derechos posesorios van a ser respetados".
Sostuvo que la iniciativa nace para que se regularice e incentive la inversión nacional y extranjera en las zonas declaradas de desarrollo especial turístico.
Según el funcionario, en el territorio insular de Bocas del Toro reinaba la "anarquía", hasta hace unos meses, por lo que la ley es ante todo una necesidad.
Los ambientalistas opuestos al proyecto sostienen que se perjudicarían islas con mucha riqueza como las que se utilizaron para la filmación de la famosa serie norteamericana Survivor.
Se tiene registro de 1, 542 títulos de propiedad en las islas de Bocas del Toro. No hay un registro hasta el momento sobre derechos posesorios.
El proyecto de ley contiene 35 artículos, de los que hasta este momento se han aprobado 17.
Uno de los aspectos que el abogado Dimitri Troestch calificó como "injusto" y que estaba contenido en el texto del anteproyecto, previo a los cambios, era el de limitar a una hectárea las propiedades de los lugareños. Ese texto fue modificado.