Washington. Martín Torrijos, el presidente electo de Panamá y el mandatario de Brasil, Lula da Silva, sostuvieron ayer una reunión en Río de Janeiro en la que abordaron las relaciones bilaterales y cuestiones políticas e económicas de interés mutuo".
Diplomáticos brasileños, al comentar la importancia de la reunión, destacaron a este corresponsal la importancia de que Panamá pertenece a "un importante proyecto de integración regional", el Plan Puebla Panamá, lanzado por el presidente mexicano, Vicente Fox, con el fin de acelerar los procesos de integración regional e "iniciativas relacionadas con el combate contra el hambre y la pobreza y la reducción del subdesarrollo social".
Un comunicado emitido por la oficina de prensa de Plano Alto, el palacio presidencial en Brasilia, dice: "El presidente electo de República do Panamá, Martín Torrijos Espino, realizó una visita al Brasil el día 4 de agosto. El Presidente Torrijos se encontrará con el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva la tarde del dia 4, en Rio de Janeiro, cuando serán abordadas las relaçiones bilaterales y cuestiones políticas y económicas de interés de ambos países.
Agrega que figuran en la agenda los temas de comércio, cooperación, panorama político regional e internacional, procesos de integración regional e iniciativas relacionadas con el combate al hambre, la pobreza y la reducción del subdesarrollo y de las disparidades sociales.
Por su parte, Uribe es un firme aliado de Washington en la lucha contra las drogas y el gobierno del presidente George W. Bush ha elogiado en numerosas ocasiones la actuación de la policía y los militares colombianos en la lucha contra los traficantes y la guerrilla.
"El informe, que está fechado el 23 de septiembre de 1991 y fue obtenido bajo la Ley de Libertad de Información, indica que el entonces senador Uribe, de Antioquia, estaba dedicado a la colaboración con el Cártel de Medellín en altos niveles del gobierno", informó el semanario.
El documento de la DIA califica a Uribe como "un amigo personal y cercano" del entonces jefe del Cártel de Medellín, Pablo Escobar, y agrega que participó en los esfuerzos de éste para obtener un escaño como miembro auxiliar del Congreso.
El informe sostiene que Uribe estaba vinculado con un negocio, no identificado, relacionado con el contrabando o distribución de narcóticos en Estados Unidos, y que cuando era senador se opuso a la extradición de narcotraficantes a ese país. El documento de la DIA asegura que Alberto Uribe, el padre del ahora presidente, fue asesinado por sus vínculos con la droga.
El portavoz del gobierno colombiano, Ricardo Galán, explicó que esto no podía ser cierto porque en 1991 Uribe estaba estudiando en Harvard y que jamás había tenido negocios en Estados Unidos. Añadió que al padre del presidente lo mataron los guerrilleros que trataron de secuestrarlo.
Por su parte, el Departamento de Estado dijo a través de su vocero Adam Ereli, que "rechazamos completamente estos alegatos contra el presidente Uribe". "No tenemos información creíble que sostenga o corrobore estos alegatos, que aparecieron en un informe no evaluado de 1991", agregó.