El Ministro de Trabajo, Reinaldo Rivera advirtió ayer que las empresas privadas e instituciones gubernamentales no pueden destituir a sus empleados por estar infectados con el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA).
"El problema del SIDA más que legal es social, ya que en momentos de enfermedad la comunidad debe solidarizarse con estas personas", apuntó Rivera.
Sostuvo que el Ministerio de Trabajo ha recomendado que las personas que padecen esta enfermedad no sean destituidas, sino que se tomen las medidas que el caso amerita para evitar una situación de desagrado.
Explicó que la única forma de transmisión de este virus es mediante las relaciones íntimas con la persona infectada, de lo contrario no hay ningún riesgo.
"El SIDA es una enfermedad que se transmite sólo por un contagio directo y la política del ministerio es recomendar a las empresas una tolerancia social", detalló Rivera.
Subrayó que el SIDA es un problema de cultura, y lamentablemente la humanidad no cambia ciertos tipos de hábitos con respecto a personas que padecen enfermedades de carácter contagioso, así ocurrió hace muchos años cuando apareció la lepra y la tuberculosis.
"Más que un derecho legal es un problema de carácter cultural donde la sociedad debe ayudar a las personas que tienen este problema sin que signifique que pongas en riesgo a los demás", añadió Rivera.
La Caja de Seguro Social acordó brindarle el tratamiento de la triple terapia, pero se efectúa un análisis de los pacientes que padecen esta enfermedad para determinar cuáles pueden ser sometidos al tratamiento.
Por otra parte, el titular de Trabajo, consideró que las reformas aprobadas durante 1995, las cuales han sido cuestionadas por el sector obrero del país, no han tenido un efecto totalmente negativo en las relaciones laborales.
"Las reformas del año"95 regularon asuntos importantes como la movilidad laboral y el costo del despido, pero también establecieron beneficios a los trabajadores desde el punto de vista organizativo", manifestó Rivera.
Indicó que cualquier modificación debe surgir del consenso y requiere una amplia consulta entre las partes involucradas.