Al iniciar el período de consultas en el marco de la discusión en primer debate del proyecto de ley que autoriza el uso del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), los trabajadores de la empresa telefónica Cable and Wireless (C&W) solicitaron a los legisladores liberarse de "banderas" políticas y rechazar esta propuesta presentada por el Ejecutivo.
En la misma reunión, el viceministro de Finanzas, Ricardo Quijano, insistió en que la mejor alternativa que tiene actualmente el país es el uso del Fondo y la venta de las acciones de C&W para la compra de la deuda pública, y por eso insistirán en la aprobación de este proyecto.
Quijano afirmó incluso que el gobierno estaría en plena disposición de que por medio de una ley se estableciera un tope sobre la capacidad de endeudamiento del país, para evitar que este gobierno o cualquier otro volviera a comprometer a la nación.
Boris Vergara, dirigente del Sindicato de Trabajadores de Cable & Wireless S.A. (SITCAWISA), indicó que esta organización "rechaza categóricamente" la propuesta presentada por el Ejecutivo, ya que es "inconsulta e improvisada" y se ha presentado sin antes evaluar otras alternativas que podrían dar mayor beneficio al país.
A juicio de Vergara, utilizar el FFD propiciaría que el país se quede sin un activo importante, lo que más adelante nos obligaría a solicitar nuevos préstamos que llevarían a la nación al mismo estado en que se encuentra actualmente.
"Por ahorrarnos ahora un par de dólares, nos quedaríamos sin los recursos para el futuro", indicó.
Mientras que Eduardo Guardia, representante de los trabajadores ante la junta directiva de esta empresa, adelantó que es falso que en un par de años, cuando se termine la exclusividad que tiene la empresa telefónica, las acciones de la compañía vayan a bajar de precio.
Aseguró que por el contrario, estas acciones van a aumentar su valor porque C&W se consolidaría como una "empresa líder" en materia de comunicaciones en el mercado local y las demás compañías se verían obligadas a utilizar parte de la infraestructura existente para poder "enlazarse" con el sistema de comunicaciones panameño, situación que dificultaría que las nuevas la superen.
Guardia dijo que C&W es una empresa extranjera con presencia en más de 55 países de todo el mundo y que no hace una inversión millonaria, sin antes hacer los respectivos estudios de mercado para estar seguros de que van a recuperar su dinero.
Los ingleses que administran esta compañía hacen sus proyecciones para un período de diez años y no para dos años, recalcó.