Trabajadores de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA) denunciaron ayer ante Felipe Cano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa, la intención de esta institución de despedir el cincuenta por ciento de las personas que laboran en la compañía.
Rodrigo Batista, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Eléctrica, expresó su preocupación ante el "caos" nacional que podría registrarse en el país en el caso que haya un daño en la línea de transmisión porque no cuentan con el personal técnico para enfrentarlo, ya que la mayoría ha sido despedido.
Indicó que en la actualidad, la empresa ha despedido la mayor parte del personal técnico capacitado y con experiencia, lo cual dejaría al país desprotegido en el caso que se registrara un daño en la red de distribución.
Cano dijo que esto resulta preocupante, porque ante un daño en la red de distribución eléctrica gran parte del país podría quedar sin energía, lo cual podría dar lugar a muchos problemas.
Explicó que hay que tener presente que después de la privatización del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), ETESA es la única empresa eléctrica de capital cien por ciento estatal que queda en el país.
Cano dijo que esta es la empresa que se encarga de transmitir desde los puntos de generación toda la energía eléctrica que se utiliza en todo el territorio nacional.
Según los trabajadores esta empresa de capital estatal cuenta en la actualidad con más de cuatrocientos trabajadores y la intención es reducir esta fuerza laboral a la mitad por la vía de los acuerdos mutuos.
En el caso que los trabajadores no acepten los acuerdos mutuos, se corren el riesgo de ser despedidos en la reestructuración y quedarse sin trabajo, sobre todo los que superan los 42 años de edad que son considerados como "chatarra laboral".