En medio de ánimos caldeados y un fuerte cruce de palabras, el dirigente sindical de los trabajadores del Canal, Ray Bishop le dio un ultimátum al director del Departamento para Asuntos del Tratado, en la Cancillería, John Evans, para que en una semana dé respuesta al pago de las indemnizaciones de los empleados que laboran en la vía interoceánica.
Según Bishop, en la actualidad la Cancillería "está rascándose el ombligo y cobrando un salario mensualmente sin representar a los panameños" ya que no ha hecho los esfuerzos necesarios para que los Estados Unidos cumplan con los pagos de indemnizaciones correspondientes a los obreros del Canal, quienes están siendo despedidos sin el pago adecuado.
El sindicalista acusó a los miembros de la Cancillería de "dilatar las negociaciones" e indicó que han transcurrido más de seis meses y no han recibido respuestas ni por los Estados Unidos, ni por el Ministerio de Relaciones Exteriores, por tal razón de no haber una respuesta para mañana jueves, iniciarán las marchas de protestas.
Exigió una respuesta inmediata al pago de los beneficios a que tienen derecho los trabajadores del Canal y pidió una fecha para esto, ya que según él "el gobierno norteamericano no puede irse de Panamá dejando deudas con estos trabajadores".
En la actualidad existen más de 15 mil trabajadores de las áreas del Canal que están en esta situación, y se agrupan en obreros de las Comisión del Canal, empresas concesionarias, bases militares, comisariatos, trabajadores indígenas y empleadas domésticas, a quienes se les adeuda más de 4 mil millones de dólares.
Amenazó con interponer una demanda internacional contra los norteamericanos a través de la firma Infante, Garrido y Garrido para que se cumpla con sus aspiraciones laborales, las cuales están establecidas en los Tratados Torrijos-Carter.
Los ánimos se enardecieron cuando el funcionario Evans, de la Cancillería, manifestó que no se dejaría emplazar por Bishop y el resto de los obreros ya que no les temía, asegurando que las peticiones de ellos se encuentran en trámites para resolverlas.
Posteriormente Evans se retiró de manera repentina y airada abandonado las conversaciones con los trabajadores.
Pocos minutos después los abogados de los trabajadores, pertenecientes a la firma Infante, Garrido y Garrido, solicitaron a Bishop una reunión para dialogar y conocer como se están llevando a cabo, las negociaciones con la contraparte norteamericana.
Al término de la reunión el funcionario se comprometió a tener una respuesta lo más pronto posible para la tranquilidad de los empleados.