Dos trabajadores fueron trasladados con síntomas de intoxicación luego que inhalaran por varias horas pintura y "tinner" dentro de un contenedor en el puerto de Manzanillo Internacional, ubicado en Coco Solo, provincia de Colón.
José Valdés, de 24 años, ingresó al cuarto de urgencias del Hospital Manuel Amador Guerrero a las 3:45 de la tarde con cuadro de somnolencia por respirar supuestamente ambas sustancias y posteriormente llegó Aquiles Pérez, de 36 años.
La doctora Vanesa Cogle dijo que descartaban una neumonía por la inhalación de los trabajadores que permanecieron en el contenedor que no tenía ventilación.
Este medio trató de contactar a los directivos del puerto, pero se encontraban ocupados, sin embargo, se conoce que cuentan con médicos para atender este tipo de emergencias.
El grupo de Laurencena denunció que 25 empleados fueron destituidos ayer por las nuevas autoridades, pero Arellano Lennox manifestó que el número de destituidos ascendió a 10 empleados.
Arellano Lennox señaló que los despidos se dieron luego de concluir las investigaciones internas donde se comprobó que estos empleados desaparecieron informaciones y no acataron ordenes dictadas por él. Con respecto al presunto desgreño administrativo y financiero, Laurencena aseguró que las acusaciones son falsas y negó que se haya comprado un automóvil a un particular con fondos de la universidad.
Explicó que el cheque corresponde al pago de honorarios a la ex vicerrectora adminitrativa, Laura Vargas por la instalación de un sistema contable computarizado, pero como ella iba a comprarse un automóvil pidió que el cheque saliera a nombre de la persona con quien iba a realizar la transacción.
Anunció que luego que se aclare todo el panorama interpondrá las respectivas denuncias por calumnia e injuria contra las autoridades de la universidad.