Un proyecto de decreto de gabinete que presentará el Ministerio de Comercio e Industrias para regular las Zonas Libres de Petróleo ha levantado protestas en empresas petroleras interesadas en entrar al suministro de combustibles. El 31 de diciembre de 2002 cesó el contrato de Refinería Panamá con el Estado, y un mercado de libre oferta y demanda debía sucederlo.
Previo al cese del contrato de Refinería Panamá, las autoridades de Comercio e Industrias aseveraron que en la reapertura del mercado todos los actores asistirían en igualdad de condiciones, pero un extenso listado de medidas burocráticas, así como nuevas fianzas e impuestos han levantado temor entre la mayoría de las empresas que operan zonas petroleras. Los representantes de 17 empresas petroleras advirtieron que el cumplimiento de estas exigencias provocaría un aumento del costo del combustible.
A las empresas se les exigiría que demuestren capacidad financiera y disponibilidad de financiamiento para la actividad. Deberán aportar estados financieros auditados por contadores públicos panameños y aprobación de créditos bancarios y el monto obtenido para la inversión. Si son empresas nuevas presentarán compromisos de crédito para financiar no menos del 50% de las inversiones emitidas por entidades financieras establecidas en Panamá.
Por otro lado, se autoriza a funcionarios de la Dirección de Hidrocarburos y del Ministerio de Economía, el libre acceso e inspección a las áreas de trabajo, tomar muestras de productos y revisar documentación en forma expedita.
Un empresario establecido en el país, cuya identidad se reserva, comentó que el reglamento crea trabas a la inversión en general cuando en el mundo internacional de hidrocarburos se pensó que, después del régimen monopólico de Chevron- Texaco, Panamá ingresaría a un sistema abierto a inversiones y tecnologías.
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