Los actos de recordación se iniciaron anoche con una vigilia de antorchas en el lugar donde ocurrió el incendio del bus 8B-06.
Desde las 7:00 p.m., los sobrevivientes y familiares de las víctimas se congregaron en el lugar hasta pasadas las 10:00 p.m. Unos encendieron velas, que fueron colocadas en el monumento en honor a las víctimas; otros rezaron y hasta entonaron cantos religiosos para contagiar la solidaridad.
La iniciativa, organizada por el Movimiento 23 de Octubre, busca que los panameños no olviden la fecha y la recuerden la tragedia como el sacrificio de personas que murieron en manos de un sistema de transporte que ha imperado por más de tres décadas, caracterizado por la irresponsabilidad.
Para hoy se programó una misa en la Basílica Don Bosco a las 8:00 a.m., dirigida por monseñor José Domingo Ulloa.
Seguidamente, el grupo se dirigirá en romería hasta La Cresta para colocar ofrendas florales en el lugar donde ocurrió el hecho y realizar un acto conmemorativo con la participación de autoridades de gobierno, que incluye charlas de seguridad vial .
La actividad concluirá a las 2: 45 p.m. con un minuto de silencio, hora en que se registró el incidente.
David Ramírez, dirigente de la agrupación, explicó que la meta es que el 23 de octubre sea reconocido por ley como día del usuario de transporte público. Para concretarlo, anunció que la próxima semana entregarán un anteproyecto de ley a la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional para que los diputados aprueben la intención.
Mientras dure la espera seguirán sumergidos en la desesperanza de obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades judiciales, concluyó Ramírez.
Esperanza.
A pesar de que en Panamá las demandas presentadas contra el Estado no prosperaron, el abogado de los sobrevivientes, Víctor Martínez, dijo que no todo está perdido.
Optimista, Martínez calcula que para marzo de 2012 habrá un resultado favorable que le permitirá conocer a la sociedad que existe responsabilidad penal sobre la empresa Northcutt Inc., que importó el gas refrigerante HC12a, utilizado por el bus 8B-06. Dicho proceso se encuentra en los tribunales estadounidenses.
Martínez adelantó que espera que en noviembre los peritos lleguen al país para realizar las pruebas junto a personal del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que confirmará las causas que provocaron la explosión del bus. En Panamá se confirmó la presencia del gas refrigerante HC12a en el bus que tiene alto contenido inflamable y que aceleró la combustión .
Otra investigación activa penalmente en Panamá desde 2008, cuando se dictó la sentencia contra el conductor y propietario del Bus 8B-08, es la compulsa de copia que envió el juez Quezada Valles a la Fiscalía Tercera Anticorrupción para que se investigara al entonces gerente del Banco Nacional de Panamá Bolívar Pariente, por supuesto delito de mal manejo de 30 millones de dólares que destinó el Estado para el mejoramiento de transporte en el año 2000 en la administración de Mireya Moscoso.
Una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado es otra carta que se juega Martínez en busca de justicia para las víctimas.