A ngélica Aguilar no se reponía aún del dolor de haberlo perdido todo en un fuego, cuando nuevamente veía arder lo poco que tenía en su modesta casa de Curundú.
Aguilar, su hija de 10 años y su esposo, lograron escapar de un voraz fuego en el sector "S" de Curundú el 21 de marzo de 2007, pero nunca pensaron que a menos de un año, la historia cruel se repetiría otra vez.
Ahora forman parte de las 150 personas que ayer perdieron sus hogares en el sector Metropoli de Curundú
Entre lágrimas e impotencia, Angélica contó cómo desde hace un año ha tenido penurias, sin tener donde vivir ante la falta de vivienda y de una respuesta estatal, desde que perdió su humilde hogar.
"Somos damnificados de nuevo, tuve que agarrar la casa podrida de una muchacha porque no tenía casa, yo vivía entre ratas y cucarachas", contó entre sollozos.
Angélica pudo salvar algunas pertenencias, mientras su hija se dedicó a rescatar una camada de perritos recién nacidos que se encontraban en medio de la tragedia.
"Queremos que se pongan la mano en el corazón, por los niños", dijo.
Otra tragedia.
El incendio inició a las 3:32 de la tarde, en la residencia de una vendedora de comida conocida como "Morena".
Testigos indican que el esposo de Morena, conocido como "Santiago", se quedó dormido, mientras mantenía encendida una estufa.
Santiago sufrió quemaduras y fue llevado a un centro hospitalario. Dos bomberos resultaron lesionados al ser golpeados por la presión de las mangueras de agua.
Los vecinos del lugar trataron de apagar el fuego, utilizando las mal olientes aguas negras que corrían por el lugar. Optaron por tumbar una casa para que las llamas no se extendieran.
Una moradora espetó que "ya esto no es vivir", ya que la situación en Curundú tiene que cambiar.
Tiroteo.
En medio del fuego, miembros de la pandilla "Los Niños Sicarios", del sector de "La Caseta", obviando la tragedia, aprovecharon para arremeter contra sus rivales del sector de La Loma con sus armas de fuego.
Unidades del Control de Multitudes de la Policía Nacional dispersaron a las bandas. Se informó extraoficialmente la captura de un sujeto que mantenía en su poder un arma calibre 380.
Se llevan evidencia.
Las personas del lugar donde ocurrió el incendio decidieron, ante la mirada de los policías, retirar los escombros.
Esto no permitió que la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos pudiera tomar las pruebas que determinen el real inicio del siniestro.
El comandante de los bomberos, Cecilio Lasso, dijo que no se realizó la investigación en el sitio, por lo que se tendrán que tomar los testimonios de los afectados.
Entretanto, la Alcaldía de Panamá entregó ayer 80 colchones, útiles de aseo personal y comida seca a los cientos de afectados.